martes, 18 de julio de 2006

Paloma San Basilio y Walt Whitman

Sensualidad


"...Creo en la carne y en los apetitos, ver, oír, tocar... ¡Cuántos milagros!, y cada parte de mi ser es un milagro, divino soy por dentro y por fuera, y santifico todo lo que toco o me toca..."

Walt Whitman Canto a mi mismo


Una vez le preguntaron a Paloma San Basilio, la famosa cantante española que cómo se definía y contestó que sensual, porque vivía a través de los sentidos, que esa era su ventana al mundo.
Estoy gratamente impresionado. La mayoría de los blogs que visito son una demostración de que la sensulidad está positivamente desbordada.

El ser humano se sorprende a través de sus sentidos, lo que toca, lo que huele, lo que oye, lo que ve, lo que saborea. Desde que está en el vientre materno empieza a construir una memoria sensual que le permitirá disfrutar lo maravilloso de la vida, y que esa memoria una vez iniciada se convierte en un torrente infinito de sensaciones que nunca se acaba, ni siquiera con la muerte. Esa memoria es a su vez la estructura central de la razón.

Todos somos sensuales, el bebé, el niño, el joven, el adulto, el adulto mayor, el moribundo. El que muere deja un testamento sensual que sigue generando sensualidad. Desafortunadamente a la sensualidad se le ha dado una connotación exclusivamente sexual, cuando lo sexual es una parte del universo sensual. Pensar es un acto de sensualidad, el ejercicio permanente de la razón es el ejercicio de la sensualidad.