sábado, 12 de agosto de 2006

Cambiar de apariencia

Este POST fue publicado originalmente en Razones y Significados.

Comentaba ayer con mis hijas que, el auge injustificado de las cirugías para cambiar la apariencia de una nariz, de las orejas, de los senos, de los glúteos, de los pectorales, de toda clase de gorditos, es impresionante. Originalmente estas cirugías eran realizadas por los especialistas médicos para el manejo de las deformidades y reconstrucción de los defectos. He visto personas necias que han renunciado a su modelo clásico, original, normal, coherente, armónico, funcional, preciso, genético, para quedar con
carita de perro pekinés, engañoso desde los pies hasta la cabeza.

Me imagino que el cuerpo humano en su sabiduría, tiene guardada toda la información original necesaria de la apariencia , de los espacios y de los volúmenes corporales. Es como un software y hardware congruentes, únicos e irremplazables, instalados en fábrica, sin copia, exclusivos, a pedido personal. Si nos cambiamos la apariencia original, sin justificación médica, el software se degenera, se corrompe. No concuerda el original, instalado de fábrica, con los nuevos e innecesarios dispositivos periféricos. La persona debe quedar con el sistema operativo alterado. No es la misma.