miércoles, 15 de noviembre de 2006

El valor del afecto


Exactamente dos meses y cuatro días de no escribir en el blog. Voluntariamente lo dejé quieto, porque me sentí cansado con el. Abandono total. Significar cuesta. Es una experiencia novedosa, en la cual he aprendido mucho. Es increíble, ahora el alma si es pública. Está ahí, en la red, disponible para todos. Me dio terror. Una sola persona que escuche tu voz en el universo infinito, traduce un privilegio y una responsabilidad inconmensurable. Una persona para la cual has significado algo, es lo más valioso de tener un blog. Y qué me dicen de la posibilidad de tener a nuestro alcance millones de almas sueltas por ahí; no nos alcanzaría la vida para abrazarlas aunque sea por un breve instante. A cada uno de esos seres humanos que se asomaron a mi ventana, les ofrezco mi afecto eterno. He escuchado su amoroso reclamo.