domingo, 26 de noviembre de 2006

Norman Mailer y Gary Gilmore

Ese intenso vendaval interior





Gary Gilmore (1940-1977), fue fusilado el 17 de enero de 1977 en Salt Lake City, Utah. Norman Mailer inmortalizó a este personaje en la novela LA CANCION DEL VERDUGO (Premio Pulitzer 1980). Hace muchos años leí la novela y me impacto tanto, que a veces acaricio y disfruto sus capítulos (conservo como un tesoro una edición de hace 26 años). No sé por qué, en estos días, han vuelto a mí, los recuerdos sobre Gary Gilmore, quizás aturdido por ese monstruo de Mailer y las ganas inmensas, de compartir tanto placer con ustedes.

Hay una carta que Gilmore, ya preso, y próximo a ser sentenciado a muerte, le envía a Nicole, el amor de su vida:

…En un tiempo me embarqué muy a fondo en la búsqueda de la verdad. Era una Verdad muy rígida e inflexible, una sola y única línea recta que excluía todo lo que no fuese ella. Un tipo de Verdad simple, elemental y sin adornos. Y, si bien nunca quedé satisfecho del todo, encontré muchas verdades. El coraje es una verdad. La superación del miedo es una verdad. La integridad, el no mentirse a uno mismo, es una verdad. Hacer honor a las promesas es una verdad. Decir que Dios es verdad seria demasiado simple. Dios es eso y mucho, mucho más. Descubrí esas y otras verdades…
Encontré un montón de verdades. Pero mi hambre seguía, y es cierto lo de que el hambre es una buena maestra. De manera que continué buscando. Y un día me sonrió la suerte: busqué en tus ojos y allí encontré lo que tanto tiempo había estado escapándoseme: una verdad sencilla y serena, una honda, profunda verdad personal de amor y belleza.

Imagínense ustedes, un asesino, delincuente toda su vida, con ese intenso vendaval interior.