viernes, 17 de agosto de 2007

...la auto creación como objeto de la existencia.


Definitivamente hay dos personas dentro de nosotros. A una le fascina estar en contacto con el mundo a través de los sentidos, siempre disfruta, es inmediata, seductora, agresiva, implacable, se agota y a veces descansa para recuperarse. La otra no sale, vive en el interior, es un radar que monitorea permanentemente, no duerme, es como el papá y la mamá , todo lo piensa, lo medita.
Por lo general la que usa los sentidos, es la más amistosa, la queremos mucho, porque nos hace gozar, nos satisface. La que vive en el interior no la volteamos a ver, pero siempre está allí, esperando como un fiel soldado esperando ser llamada para resolver los problemas.

En el transcurso de la vida, nos acostumbramos a la de los sentidos y convivimos indiferentes con la del interior. La que siempre nos saca de los problemas en que nos mete La Estética como decía Kierkegaard, es la Ética, o sea la del interior.
Si fuéramos más amigos de la Ética y prudentes con la Estética, las cosas irían mejor, nos meteríamos menos en problemas, siempre tendríamos a mano la mejor decisión, el desborde de uno mismo, la auto creación como objeto de la existencia.