jueves, 9 de agosto de 2007

Un beso de Marilyn Monroe

“ Hollywood es un lugar donde te pagan mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma. (…) Una carrera en el cine es una cosa maravillosa, pero no sirve para acurrucarse contra ella en una noche fría.”

He encontrado en el periódico EL UNIVERSAL de Cartagena (Colombia) una carta de José Maria Amador (Escritor Cartagenero) dirigida a Marilyn Monroe, con motivo de la fecha de su muerte ocurrida el 5 de Agosto de 1962. Por considerarla sencillamente hermosa la reproduzco a continuación:

"Querida Marilyn:

Un día primero de Junio de 1926, en la ciudad de Los Angeles, en el General Hospital, abrías tus ojos al mundo en ese sitio que será recordado porque tú naciste allí, querida Marilyn, bajo el signo de Géminis: es decir, de aire, de transparencia…y por ello quizás, eras tan frágil, tan insegura, tan cambiante, tan sensitiva.

Buscarías siempre más allá de la realidad terrenal tu ideal de vida, como levitando hacia otros espacios cósmicos, hacia el lugar de la fantasía… “creo que mi creatividad ha empujado mi carrera. Con nada en el mundo gozo tanto como cuando estoy actuando, quizá porque siempre he tenido una enorme dosis de fantasía, más de la necesaria para haber sido solo una buena esposa”. Marilyn nunca dejó de ser niña. ¿No la acompañaron siempre los sueños y temores de la infancia?

Desde donde esté, ella que siempre fue luz, nos ilumina. Su luz nos invade y nos acaricia porque es una estrella perenne: no una cualquiera, una de verdad como las que brillan en la infinitud el universo. Esa estrella baja a nuestras manos y a nuestro corazón cada vez que lo requerimos o deseamos. “ Cuando tenía 11años, las distintas familias que me cuidaban siempre me enviaban al cine para deshacerse de mí y no molestarlos. Me la pasaba todo el tiempo en las salas, hasta por la noche, cuando solo quedaba la enorme sala vacía y la pantalla en blanco. Estaba sola pero no me importaba, era mi mundo…por esos días descubrí que al tener puesto un suéter, los muchachos me miraban…desde entonces siempre traté de usarlos.” Luego serías y por siempre aquella marilyn tierna y fresca, ingenua, franca, fantasiosa, de la adolescencia. Esa Norma Jane que no envejeció nunca. “ Las familias con las que viví desde pequeña, pensaban que era histérica. Cuando me prestaban una cicla, me reía a carcajadas en la calle, mientras conducía y el viento me despeinaba. Era libre, muerta de risa, dando vueltas a la manzana, en tanto las familias se sentían escandalizadas.” Entonces tu belleza fue creciendo, madurando, hasta que te convertiste en una mujer atrayente, deseada…niña- mujer- diosa. Inocencia y erotismo amalgamados, crearon esa misteriosa hermosura avasallante.

“ Todos los días caminaba un largo trecho hasta la escuela. Luego en el camino de regreso a casa, los camioneros me pitaban, los repartidores de periódicos me llamaban por mi nombre; repentinamente el mundo se hizo amable…entonces era muy tímida. Me hablaban y respondía con monosílabos. Crecí libre e ingenua entre los árboles…(…) Mi vida la pasé en orfanatos y con familias desconocidas, pero mi verdadero hogar es y será el corazón de cada uno de mis admiradores. Creo que la belleza y la feminidad no tienen edad y no pueden ser restringidas. El atractivo de una mujer no es producto de una fábrica. Si actualmente sigo siendo una estrella se lo debo a la gente, no a los productores ni directores. La creatividad nace de la misma condición humana.”

Es que Hollywood, querida Marilyn, no te respetó lo suficiente. Te trataron siempre injustamente, inhumanamente: “ Hollywood es un lugar donde te pagan mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma. (…) Una carrera en el cine es una cosa maravillosa, pero no sirve para acurrucarse contra ella en una noche fría.” Pero tú fuiste siempre la reina:

“ Y cuando asomas
suenan todos los ríos
en mi cuerpo, sacuden
el cielo las campanas,
y un himno llena el mundo”

Aquella foto tuya en la parrilla de ventilación del subway en Manhattan donde se develaban tus extraodinarias y atrayentes piernas, y el brillo de tu risa, durante la filmación en 1954 de “ La comezón del séptimo año ” que le dió la vuelta al mundo y a nuestra mente enamorada, o aquella fantástica en que te ofrecías como una ofrenda para los dioses, aunque también para tus adoradores mortales en la primera edición de –Playboy- Dijiste: “Gracias a Dios todos hemos nacido con un atractivo sexual, pero es una lástima que la mayoría lo desperdicie. Siempre me he sentido orgullosa, satisfecha de ser yo misma. (…) Nada es imposible en la vida, si uno se lo propone. Nada.” Buscaste siempre el amor y éste se te escapaba, se te esfumaba…como se esfuman los días * que uno tras otro son la vida*, los perfumes, la música…Te imagino discreta y en silencio como una reina, entre la belleza y la majestad de las constelaciones, llena aún de esa magia, de ese ángel, lejos de lo que fue tu angustia, tu sufrimiento, tu soledad. En esa atmósfera donde solo una resplandeciente luz de cálido resplandor, parece definir una cierta frontera evanescente entre el espacio y el tiempo.

--Odio los funerales. Me alegro de no tener que ir al mío. Pero no quiero ceremonias, tan solo mis cenizas arrojadas al agua…-- Un 5 de Agosto de 1962, en una madrugada sombría, tendida como una princesa desamparada

“ Sola te ibas, bella y en silencio,
bella como la piedra; había en tu hombro
un violín apagado. (…) El cielo
quebró el espejo de mi casa y honda
sonó la muerte en el aljibe.”

La historia de tu vida perdura como una flor sin marchitamientos, en nuestra piel y en nuestra memoria…entras a ese círculo infinito hecho de éxtasis y de eternidad. Estrechada a tu mano, la mano del tiempo como nieve entre tus dedos. Eternamente Marilyn…"