domingo, 30 de septiembre de 2007

Pasos y Consejos para argumentar

Descubrir el fenómeno de los blogs ha sido un buen ejercicio. He hecho un esfuerzo por hacer el intento de escribir mejor, por argumentar, por escoger en forma más adecuada las palabras que voy a utilizar. Presentar las ideas en orden, ofrecer razones fiables, ser concreto y sobre todo quitar carga emocional a lo expresado -aunque muchos creen que un auténtico blogger es alguien que escribe con las vísceras-, es la tarea.

Nadie tiene la última palabra. A los blogs se les puede dar múltiples usos, desde la simple hoja de ruta de eventos intrascendentes de la vida diaria, pasando por un sistema de comunicación entre familias y conocidos, informes escolares y universitarios que pueden ser compartidos en público, denuncias y descripción de hechos, hasta las más elaboradas ideas de producción intelectual. Los blogs son un vigoroso sistema inmediato, libre, de memoria y expresión pública. Puedes ocultar tu identidad, escribir a cualquier hora, en el momento que quieras, corregir lo que escribes o mostrar (fotos, videos) y esperar ser descubierto. Creo que no hay placer más grande que ser encontrado.

Motivado por lo anterior, encontré un interesante tema:
Las claves de la argumentación, un libro de Anthony Weston. Editorial Ariel, Barcelona 2005. 10 Edición., que nos puede servir de orientación para mejorar nuestro trabajo con los blogs. Dice Weston que para componer un argumento corto (como pueden ser los post de los blogs), debes tener presente unas reglas generales a saber:


  • Distinguir siempre entre premisas y conclusión.
  • Presentar las ideas en un orden natural.
  • Usar premisas fiables.
  • Ser concreto y conciso.
  • Evitar el lenguaje emotivo.
  • Usar términos consistentes.
  • Usar un solo significado para cada término.

Argumentar es probar, demostrar. Lo primero que debo hacer cuando voy a argumentar algo es preguntar: ¿Qué es lo que estoy tratando de probar? ¿Cual es mi conclusión? Para poder probar o demostrar algo debo presentar unas premisas. La exposición de las premisas conducen a la demostración de algo, la conclusión. Las premisas pueden ser afirmativas o negativas, verdaderas o falsas.

Cuando intento argumentar algo, puedo empezar presentando mi conclusión y luego exponer las
premisas. O empiezo con las premisas y luego termino con la conclusión. Lo importante es tener un orden natural de las ideas. Un orden que me conduzca a algo mediante pruebas, evidencias.

Cuide y mime las premisas, asegúrese que sean creíbles, validas, que tengan un alto impacto probatorio. Evite los conceptos generales y abstractos, trate de reemplazarlos por algo real, sea conciso, breve, intente ser exacto, economice.

Evitemos cargar a la argumentación con emociones, porque jamás podremos probar nada.

La conexión entre las premisas y la conclusión está garantizado por el uso de un selecto, claro y consistente grupo de términos. Seleccione bien sus palabras.

No use una palabra en más de un sentido. Defínalas claramente
.