miércoles, 30 de enero de 2008

Concepto de Administracion por Procesos









¡Se busca procesador!


¿Por qué insistir en elegir para los cargos de dirección pública a personas con el perfil expresado en Características del político actual. La propuesta concreta a ese problema que nos conduce en espiral a la desesperanza, es la firme decisión de cambiar el modelo de selección de los candidatos. Cualquier persona rodeada de aduladores se siente con el derecho emocional de proponer su nombre. De pronto se siente tocado por un haz de luz divina que le dice ¡Tú eres el elegido! "El proyecto es el jefe y el jefe es el proyecto" Es la característica principal del estilo Chimpancé. Por eso encontramos una exótica baraja de candidatos y estilos Chimpancés que no reúnen las competencias necesarias para lograr resultados . Las necesidades y expectativas de felicidad de la gente es lo primero y lo importante. Pero no, por lo general lo primero es la aparición automática del autoelegido Chimpancé salvador de turno y luego, lo otro.





Diseñando un perfil

Lo primero que debemos proponer cuando se presente la oportunidad de elegir candidatos para cargos públicos es el diseño de un perfil que garantice la competencia del mismo. Que pueda mostrarnos un análisis situacional y una ruta o mapa de procesamiento. Con el perfil en la mano salimos a buscarlo. Necesitamos un procesador, esa es la competencia básica. Un procesador que responda por indicadores y por metas bien claros, cuyo compromiso y resultados se midan por el logro de esas metas. Así se manejan las grandes empresas. ¿Cómo conducen a las grandes compañías para producir resultados? Bogotá (Capital de Colombia) es quizás, la más grande compañía de Colombia (todos los países tienen sus ejemplos particulares), la que tiene como objetivo principal, garantizar la felicidad de la gente. La compañía en mención, cuenta con diversos y valiosos recursos.



Equilibrio

¿Qué hemos estado haciendo hasta ahora? Hemos puesto en los cargos de conducción equipos de políticos. Dos ejemplos concretos que nos sirven para ilustrar mejor el caso -estoy seguro que usted, sin mucho esfuerzo, ya tiene en mente casos parecidos en su país, región o ciudad-: El ex alcalde de Bogotá Luis Eduardo Garzón, obtuvo buenos resultados en algunos proyectos como Bogotá Sin Hambre y la Educación, sin duda dos variables importantes, pero descuidó otros igualmente importantes como la refacción de las vías y la construcción de viviendas, para sólo citar dos casos. ¿Por qué no fue más equilibrado? Sencillamente porque piensa como político. Algo parecido sucedió con Antanas Mockus, quien antecedió a Luis Eduardo Garzón en la Alcaldía de Bogotá. Mockus, un matemático y pedagogo de profesión, pero político de pensamiento, hizo el esfuerzo por la cultura ciudadana, pero descuidó necesidades básicas. Los grandes desequilibrios se mantienen. Y eso que los dos han sido de lo mejor en los últimos 20 o 30 años.



Son políticos

Garzón y Mockus antes de retirarse de sus cargos, expresaban sus intenciones a través de sus malabares mediáticos para seguir por un sendero que los llevara a la presidencia de la república. El pensamiento de los políticos es parecido. Piensan igual, sean de izquierda o derecha o de centro, simplemente son políticos. Sólo se miran el ombligo. Son malabaristas. Competentes malabaristas.