miércoles, 20 de febrero de 2008

Procesos para el desarrollo intelectual


Conceptualizar, Comprender, Analizar, Sintetizar, Generalizar, Aplicar, Valorar, Decidir, Verificar. La ruta del desarrollo intelectual. Hace muchos años estudié un tema (de la mano de un destacado pedagogo colombiano: Carlos Cajamarca Rey) que respondió a la pregunta: ¿Cuáles son los procesos del desarrollo intelectual? ¿Cómo aprendo? Aclaré muchas dudas. Al comprenderlo en toda su dimensión, entendí cómo era mi propio desarrollo, cuáles eran las amenazas y debilidades, las fortalezas y oportunidades en mi desarrollo intelectual.

La conceptualización es el proceso de construcción de la imagen o representación mental del objeto, situación o acción observada por los sentidos.
El concepto o idea construida por la observación, la atención y la percepción, constituye la puerta de entrada, el material u objeto primario, que permite iniciar la construcción de todo conocimiento humano (aclaro que no estamos hablando de concepto como definición o juicio terminal).

La comprensión presenta tres etapas: traducción, interpretación y extrapolación. La traducción es interpretar los términos o palabras que constituyen el objeto de estudio. Interpretación es identificar el mensaje o significado del tema u objeto de estudio. Extrapolación es la transferencia del mensaje a otras situaciones para sustentar su validez.

El análisis es la descomposición del objeto, que a su vez comprende: la identificación, comparación, clasificación y jerarquización. La síntesis es el resultado o producto de la confrontación entre tesis y antítesis. En el caso que nos ocupa, la tesis es el tema de aprendizaje y la antítesis el conocimiento construido previamente sobre el mismo tema.

Generalizar consiste en transferir y aplicar en otras situaciones la síntesis elaborada, de manera que, sea posible constatar, ampliar y enriquecer el conocimiento construido.

Aplicar es ejecutar. Acción. Hacer en contexto. Competencia aplicada. Usar el conocimiento para resolver un problema concreto. Ejercer la competencia adquirida. La hora de la verdad.

Valorar, Decidir, Verificar, son los momentos de trascendencia, de ética, a diferencia de los momentos anteriores: –conceptualización, comprensión, análisis, síntesis, generalizar- que son los momentos operativos. Valoro, evalúo, sopeso, tomo decisiones, reviso.

Lo más importante de todo: la ruta nunca termina. Nos acompaña siempre. Ella misma se engendra en forma automática. De nosotros depende. Siempre está allí. Es nuestra garantía de transfiguración