viernes, 14 de marzo de 2008

¿Como sobrevivir al abuso sexual ?


El siguente relato es un grito desgarrador de una niña abusada. Por considerarlo de importancia y por la valentia de Natalia quiero compartirlo con ustedes:

"Cuando ya todos me olvidaron, conmemoro el día que rompí mi silencio y decidí sobrevivir. Mi nombre es Natalia Valiente Martínez y fui víctima de abuso sexual infantil."...

..."Abro mi corazón y muestro mi rostro como símbolo de liberación, como un homenaje a todos aquellos que siguen amarrados al miedo, al dolor y al silencio, hablo por aquellos que aún no se han dado cuenta de que la vergüenza y la culpa son propiedad exclusiva del victimario."...

..."Tenía cinco años cuando empezó mi tormento..."

..."Vicente Concha Zúñiga no me dio oportunidad de escoger..."

..."Pero Vicente Concha Zúñiga no solo había maltratado mi cuerpo, me había 'disparado al alma' y de un disparo al alma es muy difícil sobrevivir."...

..."Tuve un intento de suicidio en la adolescencia, después de un paseo en familia en el cual fui constantemente abusada. Ingerí dos cajas de pastillas, pero al ver lo que había hecho, me induje el vómito. Soñaba con que alguien iba a llegar a salvarme de todo este martirio, pero nadie llegaba, nadie se daba cuenta."...

..."mi abogado, me dijo que contar fue mi "grito de independencia", último paso para la recuperación de mí misma, pero el más difícil de todos."...

..."Mi mamá me abraza y me protege. Decide enfrentar a mis victimarios, busca apoyo emocional, se prepara. Me dice que la vergüenza, el miedo y el estigma les pertenecen solo a ellos; estoy tan asustada que no lo entiendo. "...

..."Van a la reunión con mi papá. Mira a mi agresor y le dice: "Estoy aquí porque sé lo que le hiciste a mi hija". Vicente Concha confiesa. Mi papá mira a su prima, María Lucía Fernández de Castro, y le pregunta: "Tutti, ¿tú sabías?", ella dice: "Sí". Mi papá se desmorona.
"...
..."Mis abusadores piden perdón."...

..."Me preparo para enfrentar a mi victimario. Llega el día. Me muerdo los labios hasta reventarlos; tiemblo de pies a cabeza, lo escucho pedir perdón, no puedo creer su imperturbabilidad y su indiferencia. Pienso en mi 'infancia rota', en todas las cosas que perdí en mi adolescencia. Mi mamá me dice: "Míralo, ya no tiene poder sobre ti".

..."Él nos dice que no se va a defender, que el único culpable es él; que si acudimos a la Fiscalía, no se va a defender. Que tengo derecho a hacer con él lo que quiera, penalmente, humanamente, que se merece el castigo. Hoy estoy convencida de que mi abusador y su esposa, en esa reunión estaban seguros de que todavía me podían manipular.

Nunca se imaginaron que yo ya estaba liberada, que sí iba a denunciarlos. Tras mi denuncia, buscó abogado y se defendió. El arrepentimiento le alcanzó hasta el momento de la indagatoria. Mi mamá le pidió autorización a Vicente Concha Zúñiga para grabar cada palabra; yo tengo las pruebas.

Cuando Vicente Concha y su abogado posteriormente alegaron prescripción, como única defensa posible, yo tuve la tranquilidad de sentir que, prescrito o no, sucedió y yo tenía su confesión. Pienso en las víctimas de este país. Lloro por todos aquellos que se deben enfrentar a la justicia solo con su palabra."...

Fuente: Revista ALÓ del TIEMPO Colombia