jueves, 4 de septiembre de 2008

¿QUE SIGNIFICA LEER?

Para qué leer. "Caminos de conversación" de la mano de Heidegger


Nadie se atrevería a enseñar a leer a otro sin partir del comprender mismo. Puesto que el aprender a leer es ya un ejercicio de comprensión. ¿Y quién lee sin antes comprender la lectura? Es el texto quien posibilita y se abre a la fecundación de la lectura. Es él tierra y semilla. En este sentido la clave para dilucidar la pregunta ¿qué es comprender (leer)? la tiene Heidegger en el texto “Caminos de conversación” (1937). Con la ayuda de Ángel María Sopó se irá por este camino.

En el texto citado, Heidegger plantea tres cuestiones básicas de hermenéutica: plantea el sentido de la comprensión, el diálogo y el acuerdo. Las clases de comprensión, de diálogo y de acuerdo. Las condiciones fundamentales de la comprensión, del diálogo y del acuerdo.
De esta manera Heidegger trasluce los matices de la comprensión: las clases de comprensión, su ausencia, sus condiciones y efectos.

Surge en este instante la pregunta objeto de estudio: qué significa leer? Hay varias alternativas para contestar esta pregunta. Algunas de ellas: Leer es, por ejemplo, encontrar el sentido del texto, o sea, leer es comprender un texto. Esta es una de las respuestas de la hermenéutica.

Se puede también discurrir que leer es poner lo mío en lo otro -en el texto- de tal modo que la lectura se convierta en un proceso de ver en el otro lo propio. Esta concepción tiene la dificultad de explicar cómo se produce esa reproducción de lo propio, por ejemplo, en una tradición o en una norma jurídica.

Se puede afirmar que leer consiste en recaer en las presencias y ausencias sentidas en un texto, de lo dicho o no en él o en el recuento de los aciertos y desaciertos, en descubrir lo no descubierto. O que leer es ver lo que no ha sido visto tratándose de pensar lo que no ha sido pensado, y en este sentido, leer sería recaer en lo no dicho, en sus silencios, hasta preguntar: “¿Cómo es posible esta identidad del no ver en el ver?” Althusser (1969).

Pero el propósito aquí no es discutir estas concepciones de la lectura, más bien, decir que lo que vemos en ellas es la decisión de preguntar: ¿qué significa leer? Y este es también el objetivo previsto, preguntar de nuevo lo que quiere decir leer.

Lesen (leer) significa poner una cosa al lado de otra, juntándolas: en definitiva: reunir, pero al mismo tiempo, destacar una cosa de la otra.

¿Qué es leer? Tal es también la pregunta que detiene al pensador. Un decir dejando subyacer lo que está puesto como tal. Lo que se puede vislumbrar aquí son los momentos centrales de un texto. Pues por un lado, leer es reunir. En otras palabras, dejar subyacer lo que está reunido: poner ante sí una determinación al lado de la otra, ir recorriendo, juntando en cierto orden las distintas determinaciones del objeto tal como sub-yacen.

“Sin este reunir, es decir, sin esta recolección en el sentido de la recolección de espigas o racimos de uvas, nunca seriamos capaces, ni mediante la más exacta observación de signos de escritura, de leer una sola palabra” (1937).

Pero lo importante aquí es el mantener en consideración lo que subyace. Por otro lado, leer es reunir, presentar a consideración lo que se vuelve a recoger y guardar como algo recogido. Es decir, lo que el decir pone de nuevo a consideración al exponer algo como algo.

Pero, en definitiva, ¿qué significa leer?

Leer, es en efecto, reunir letra por letra, palabra por palabra; reunir lo que allí en el texto se encuentra expuesto ante nosotros, como es también volver a reunir de nuevo, recogiendo lo comprendido, recreándolo con nuevas formas de expresión. De tal modo que el hablar bien, el decir algo bien de algo signifique un decir lo coincidente, es decir, andarse con la verdad y es que andarse con la verdad exige un decir adecuado y correspondiente con la verdad que quiere exponer.

Si nos fijamos concretamente en lo subrayado, leer exige, ante todo, una correspondencia de planos hermenéuticos. En tal sentido no basta decir, sino saber decir. El sujeto dice de algo, pero el objeto también dice de sí algo. ¿Dónde está, entonces, la verdad? El leer supone así un decir de alguien. Un adivinar. Pero tal adivinación no es ciega, fortuita. Parte de la naturaleza misma del texto, de la realidad leída. De esta manera, leer significa acordar. Significa, sobre todo, realizar intersecciones de planos hermenéuticos. Esos puntos comunes entre el sujeto y el objeto (llámese texto o realidad), se llama leer. Se llama comprender. En últimas, es la verdad que estábamos buscando. De tal suerte que leer implica un desenterrar de sentidos ocultos al lector, cuyas características afloran en el momento en que el sujeto alerta sus sentidos y apunta su mirada a lo común que hay en las cosas. No es nada distinto el leer: mirar lo común que hay debajo de nuestro horizonte, de nuestra mirada cotidiana. “No te admires porque el sol no ha salido hoy, admírate porque sale todos los días”. (Levi Straus).

Escribo esto acerca del leer porque leer implica proponer. Y al momento de proponer valoramos. Estas valoraciones obedecen a un horizonte de sentido particular sin que se puedan constituir en verdades absolutas, aunque el sujeto que las hace quiera imponerlas. Es en este punto donde aparece la crisis de sentido, afloran, entonces, las contradicciones que luego desembocan en choques interpretativos irreconciliables. Esto ocasiona un frenazo que puede llegar a estatizar todo un sistema, toda una realidad, todo un proyecto. De esto último que digo hay algo parecido a lo que nos pasa en el INEM. Queremos al INEM. Yo quiero al INEM, tú quieres al INEM… Pero quien lee lo que le pasa al INEM. Lo que le pasa al INEM, ¿no es lo mismo que nos pasa a nosotros? ¿Qué es el INEM? O mejor preguntamos: ¿Quién es el INEM? He ahí un cambio de perspectiva en las lecturas que tenemos del INEM. ¿Qué es querer al INEM? ¿Mantenerlo en el frenazo? ¿Estatizarlo perse? ¿O dejarlo aflorar con todas sus contradicciones?

Me ocupo de vez en cuando del leer porque tengo la misma preocupación de Heidegger en su texto “Caminos de Conversación”: ¿Para qué leer? Nos invita Heidegger a retomar todos los caminos posibles para el comprender, porque comprender no es fácil, sobre todo, cuando se lee colectivamente. Esta invitación del filósofo alemán se hace extensiva para el INEM. “Los invito para que conversen desde la academia. Los invito que construyan academia. Los invito que se sienten, hablen y discutan desde la academia. Los invito a explorar caminos diferentes a los que ahora transitan. Los invito a reconstruir sentidos desde la discusión pedagógica, filosófica, política…”. Ojalá que este llamado de Heidegger en “Caminos de Conversación” sea como un pellizco de abuela ortodoxa.

Wilson Blanco Narváez

Wilson Blanco Narváez
Coordinador  Institución Educativa José Manuel rodríguez Torices.
INEM Cartagena Colombia 



Referente Bibliográfico.

Heidegger, Martín. Caminos de Conversación.
Sopó, Ángel María, La Comprensión.

10 comentarios:

  1. ¡Huy que bueno!, ya era hora que alguien despertara. Felicitaciones profesor Wilson Blanco. Este tipo de aportes es lo que se necesita en el INEM Cartagena.

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  2. Qué bien! definitivamente hay que hacer verdaderas lecturas del INEM. Sólo falta el despertar entusiasmado y con decisión para que se produzca lo que todos deseamos.Volver a tomar la senda de la calidad.

    9 de septiembre de 2008

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  3. Parece que llegó la hora de dejar la decidia; es el momento para abandonar la dejadez y el creerse que somos los mejores. De pronto sí, pero es necesario demostrar acciones para que lo confirmen los de afuera y, no lo pregonen los que así lo creen, sin preocuparse por hacer nada.

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  4. Creo que el rector debe 'fajarse ya'.
    El INEM está sobre-estudiado. Lo que falta es voluntad profesional y ética para poner a funcionar los procesos. Exigir resultados en un tiempo determinado. Que cada uno haga lo que tiene que hacer: cumplir estrictamente con su deber. Y en dos meses comienza a caminar. Lo demás es 'paja'.

    Muy buen aporte del lic. Wilson ojalá todos los Coordinadores expongan sus ideas.

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  5. Sería bueno que todos firmaran por su nombre real. Entendemos que a veces hay temor por expresar las ideas, pero creemos que con un poco de esfuerzo podemos asomarnos lentamente.

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  6. No entiendo el porqué del anonimato de los comentaristas. ¿Por qué se esconden? ¿A qué le temen? Ya es hora de dar la cara. Muy buenos comentarios, pero... no se escondan.

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  7. Me gusta que los docente reflexionen sobre el leer, pero sigo, yo gritando, en que todo lo que se escriba o se diga sobre la lectura en Colombia, es pura demagogia, por mas que nos esforcemos por indagar y realizar gandes reflexiones sobre el acto de leer, que es el mismo acto de parir o es el mismo acto de empuñar una realidad mediante el lenguaje, estamos aun fritos al ver que la ortodoxia esta es en los planos micro de los planes de lectura de un niño (que no existe) y no en nosotros, nosotros ya vamos a morir siendo malos lectores o a lo mejor leeremos todo lo que se pueda leer sin nunca alcanzar el promedio por ejemplo de un lector en España que es lo mas cercano a nosotros, el leer es para la sociedad su vinculo hermeneutico, si un colegio publico no tiene o no realiza un plan lector estamos ya cojos frente a la interpretacion y la produccion de conocimiento. En tal sentido , el leer y ¡¿QUE ES LEER? pasa por la incertidumbre, no es facil aplicar esa conexion textual por ejemplo con el habla,que es leer aun sigue siendo en colombia una cuastion indefinida

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    1. Apreciado Roberto Carlos, te agradezco el comentario que te has dignado enviar a nuestra página sobre el artículo ¿Qué significa leer? Tienes razón sobre lo que pasa en Colombia en materia de lectura. La escuela, por ejemplo, debemos someterla a un juicio público porque no ha cumplido con su razón de ser: Contribuir para que los niños y jóvenes de este país se enamoren de los libros, primero. y luego los lean, para que finalmente los comprendan. Podríamos preguntar ante esto: ¿Cuál es el papel que verdaderamente cumple la escuela hoy en materia de lectura? Sencillo: asustar a los niños. Vale la pena leer el texto "La poesía al alcance de los niños" para entender esta respuesta que peca de apresurada.

      Abrazos Roberto

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  8. que buen tema es lo maximo

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  9. mm .mm!!! esto es de lo mejor q bno comentarios pero xq mo

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