jueves, 26 de febrero de 2009

Cartagena en la literatura

Juan V. Gutiérrez Magallanes juanvgutierrezm@yahoo.es Especial para Docente INEM Hoy cuando parece que estuviéramos viviendo los pasajes de “La Vorágine” de José Eustasio Rivera , queda apropiado recordar la obra pictórica de Alejandro Obregón en la cual plasma la violencia de otras épocas, en que nos considerábamos introducidos en el “Túnel” de Ernesto Sabato, donde a pesar de las dificultades podíamos vivir cierto romanticismo como el de” María” la de Jorge Isaacs, lo que nos aleja de “El Llano en Llamo” sufrido por Juan Rulfo, quien en esos momentos aciagos añoró a su siempre fiel “Pedro Páramo”. Y es aquí donde se hace válido concentrarnos en nuestra espiritualidad con los “Veinte Poemas de Amor” de Neftalí Reyes, Pablo Neruda.
Mejor sería vivir los “Cien Años de Soledad “ de Gabriel García Márquez y alejarnos de “La Guerra del Tiempo” de Alejo Carpentier. Podríamos ocultarnos con “La Hojarasca” de Gabo, adaptándonos a la situación de “El Hombre Bajo la Tierra “de José Antonio Osorio Lizaraso. Digámosle “Adiós a las Armas”de Ernest Hemingway, y recordemos que a Colombia la podemos convertir en “La Casa Grande” del barranquillero Alvaro Cepeda Zamudio para encontrar la fraternidad enarbolada como uno de los símbolos de la Revolución Francesa y, también cantada por Manuel Zapata Olivella en sus poemas alusivos a “Changó el Gran Putas”. Es maravilloso vivir en el diario hacer, el canto que le han hecho a Cartagena, como bien lo hicieron: El Tuerto López , Jorge Artel en sus poemas alusivos a nuestros antepasados esclavizados, Daniel Lemaitre, Lucho Pérez Argaín en su poema “El getsemanicense” , Cenelia Alcazar con el acompañamiento de Sofronín Martínez y la frescura de la pulposa bailadora en la pictórica de Cogollo o de los desnudos desorbitados de Darío Morales. (...) sigue leyendo