domingo, 15 de mayo de 2011

DIA DEL MAESTRO COLOMBIANO

LiC. y C.P.: BENJAMÍN MAZA BUELVAS
bmazab@hotmail.com
Especialista en Docencia Universitaria

El 15 de mayo se suele celebrar en todo el país el “Día del Maestro”, fecha en la cual fue proclamado San Juan Bautista de La Salle como patrono de los educadores en 1950, por parte del Papa Pío XII, por lo que ese mismo año, el Presidente de la República, Dr. Mariano Ospina Pérez, la declaró como el Día del Maestro en todo el territorio nacional.

Es evidente que un maestro es aquella persona que a través de sus enseñanzas puede transformar la manera de ver nuestro mundo y nuestra realidad, con su esfuerzo nos enseña la fantasía de las letras y lo infinito de los números. El verdadero maestro pretende fortalecer una sociedad más educada y preparada para enfrentar los nuevos desafíos. El maestro siempre deja huellas. Por ejemplo, cómo no recordar a la primera maestra que nos enseñó a leer y escribir en las cartillas Coquito o Nacho lee. Al inolvidable profesor de matemáticas, a la comprensiva profesora de Ciencias Naturales, a la Teacher de Inglés, etc., que marcarían de una vez para siempre nuestro camino en la vida.

Pero en estos tiempos, ser maestro implica varios retos. Lidiar con una sociedad regida por la información y la tecnología, lo que no resulta fácil cuando no existen los recursos necesarios para acceder a ellas. Lidiar con la pobreza y la crisis de ética y valores; con todas esas preguntas que los niños y jóvenes hacen y que no tienen respuestas en los libros. Porque son los maestros quienes poseen el don de encargarse de la educación de los estudiantes, pero también quienes los acompañan en el día a día hasta llegar a convertirse en una figura familiar para ellos, aquella capaz de darles todas las respuestas.

El Estado, la sociedad y los padres de familia; deben reconocer sinceramente su invaluable trabajo, su entrega, su pasión, su creatividad, su paciencia, su amor y sacrificio en favor de la educación y formación de los estudiantes. Así como los logros de esa labor que se enfrenta a los constantes cambios y avances de la ciencia y a una sociedad con retos cada vez mayores que les exige innovar y luchar para formar personas educadas y de bien, siempre anteponiendo la vocación contra toda adversidad.

Infortunadamente, en esta ocasión no hay nada que amerite celebración, ya que los últimos gobiernos se han dado a la tarea de arrebatar las pocas reivindicaciones que con unidad, organización y lucha, ha conquistado el magisterio colombiano. Es así como mediante la aprobación, reglamentación e implementación de varias normas como: la ley 715 de 2001, los nefastos Decretos 1278 y 1850 de 2002, y otra andanada de disposiciones, han logrado modificar conquistas claves del gremio, como el decreto- ley 2277 de 1979, la ley 91 de 1989 y la ley 115 de 1994; entre otras, porque una de las promesas de campaña fue romperle el espinazo a Fecode.

Estos últimos gobiernos hicieron creer a su coalición, que los maestros son privilegiados, que ganan mucho dinero y que hay que quitarle el Régimen Especial que conservan algunos. Pero cuanta falacia, si desde 1981, no reconocen la Pensión Gracia; a los maestros nacionales no le han querido reconocer tampoco su derecho a la igualdad, de adquirir Pensión Gracia. La Retroactividad de las Cesantías se terminó desde 1990 y las dos pensioncitas sumadas al sueldo activo que gozan los docentes históricos, no alcanzan un salario digno de la profesión. Y el incremento del sueldo activo ha sido el más pírrico e irrisorio de la historia.

La lucha del gremio de educadores por unas garantías que les permitan ejercer su profesión en un ambiente adecuado, propicio para educar las mentes de los niños y jóvenes que tomarán las riendas del país en el futuro, ha sido constante y valiente. Hoy, muchas cosas faltan por lograr, los visibles avances que se han hecho en el país en materia de educación deben agradecerse a la lucha tesonera de los maestros, quienes con su entusiasmo e interés por la docencia no han descansado en su objetivo de "hacer las cosas mejor", abanderando el diálogo, la discusión, el análisis y la crítica constructiva.

Los profesores deben ser los mejores profesionales, los más competentes, los más felices haciendo su trabajo. La sociedad tiene la palabra, especialmente los dirigentes que gobiernan este país. Por eso, hay que pagarles un salario profesional, de acuerdo a su trabajo insustituible, destacar y resaltar su trabajo, estímulos reales, apoyo para que estudien permanentemente, realicen investigaciones, etc. Si realmente queremos un país que salga de la pobreza, la llave es el profesor, y el medio la educación. Pero... seguimos siendo incoherentes… Los directivos docentes también deben valorar merecida y justamente la significativa tarea docente. Recordemos que no existe ningún colombiano que no deba el grado de su educación a los Maestros.

El Presidente Santos, ha demostrado hasta ahora voluntad política, y tiene la oportunidad de reivindicarse con el magisterio; negociando con Fecode el Pliego Nacional de Peticiones e impulsar la aprobación del Estatuto Único de la Profesión Docente. Para lo cual existe una buena tónica, al constituirse una Comisión Accidental entre el gobierno, el Congreso y Fecode; que se encargue específicamente de analizar y concertar las propuestas al respecto presentadas por los voceros del gremio magisterial, con el firme propósito de alcanzar la calidad de la educación pública. ¡¡Felicitaciones Maestros!!

Cartagena de Indias, 13 de Mayo de 2011

LiC. y C.P.: BENJAMÍN MAZA BUELVAS
bmazab@hotmail.com
Especialista en Docencia Universitaria