viernes, 9 de septiembre de 2011

El país exige un mejoramiento en la calidad de la educación

Calidad educativa, inaplazable
WILLIAM ARELLANO CARTAGENA*

En Colombia la educación no ha sido la “locomotora” que jale el crecimiento económico. Si bien se ha avanzado en el acceso a la educación y en la eficiencia interna, estos logros aún no garantizan mejores condiciones económicas. Ha faltado priorizar la calidad de la educación como objetivo central de la política social colombiana.

Prueba de ello es el informe del ICFES sobre resultados de Colombia en la prueba PISA (2009), donde se señala que: “… la distribución de los estudiantes colombianos en los niveles de desempeño revela una situación preocupante: casi la mitad (47,1%) está por debajo del nivel mínimo en las competencias de ciencias, frente a un 18,8% en el conjunto de países de la OCDE y 4,1%, 5,8% y 8,1%, respectivamente, en Shanghái, Corea y Finlandia, las naciones con mejores resultados”.

Mejorar la calidad educativa es un gran desafío, aún más si se debe avanzar simultáneamente en ampliar la cobertura, la cual compromete cuantiosas inversiones en la construcción, dotación de nuevos colegios y contratación de docentes. A su vez, mejorar la calidad requiere todo lo anterior más una reingeniería del sistema, transformando la gestión escolar, invirtiendo en la formación avanzada de los docentes, su estabilidad laboral y una remuneración que dignifique la la-bor docente.

La experiencia internacional es contundente. Shanghái, Finlandia, Corea, Hong Kong y Canadá líderes del ranking de países con mejores resultados en las pruebas PISA han transformado sus sistemas educativos con mayor autonomía para la escuela, elevando el estatus del docente, su valoración social y la participación de la comunidad en las decisiones de la escuela. En Finlandia, por ejemplo, los docentes gozan no sólo de prestigio y valoración social, sino de amplia confianza del Estado para desempeñar su labor. En Corea se incrementó la autonomía de las escuelas para la gestión curricular y administrativa, pero bajo un enfoque de empoderamiento comunitario.

En calidad educativa nacional y local, se presentan resultados desalentadores. Colombia, en las pruebas PISA 2009, obtuvo resultados muy por debajo de las calificaciones pronosticadas, siendo mayor la brecha en las pruebas de matemáticas y de ciencias. En Cartagena, en las Pruebas SABER 11 (2010), el 69% de las instituciones oficiales obtuvieron resultados en las categorías Muy Inferior, Inferior y Bajo, que aunque ha disminuido en los últimos años (74% en 2008 y 69% en 2009), representa un reto mayúsculo en la definición de las acciones de política educativa en el Distrito.

Para mejorar la calidad educativa se requiere el liderazgo del Gobierno nacional, con el diseño concertado de una política social que priorice la calidad educativa. Además, se deben sumar a este esfuerzo los del gobierno Distrital y el sector privado para aportar sus mejores experiencias y recursos para apuntalar semejante propósito.

Un aporte en esta dirección en la ciudad, lo constituyen las alianzas público privadas, que se encaminen a desarrollar programas y proyectos orientados a la investigación e intervención sobre la calidad de la educación, desde la fase inicial hasta el nivel superior, teniendo en la cuenta las experiencias locales, na-cionales e internacionales, así como de aportar de manera sistemática al mejoramiento de la educación y a la definición de la política local y nacional.

*Director de docencia de la UTB
warellan@unitecnologica.edu.co
Fuente: www.eluniversal.com.co