martes, 21 de febrero de 2012

¿Cómo superar el temor en la escuela?

El temor está siempre presente en la vida de los estudiantes. Temor a la solemnidad de la clase. A la presencia del maestro. Temor con los compañeros. Temor al preparar y presentar una prueba. Temor a infringir las reglas de convivencia. Temor a hacer el rídículo. Temor al fracaso. Temor cuando convocan a los padres a reunión. Temor al presentar un trabajo en público. Uno de los más grandes deportistas Michael Jordan nos dice que "el temor es una ilusión". Podemos beber todos en el segundo capítulo de Mi filosofía del triunfo.

TEMORES

"El temor es una ilusión"

¿Cómo superar el temor en la escuela?
Nunca tomo en cuenta las consecuencias de fallar un tiro importante. ¿Por qué? Porque cuando se piensa en las consecuencias se piensa en el resultado negativo. Si voy a tirarme a una alberca a pesar de que no se nadar, primero pienso que soy capaz de nadar lo suficiente como para salvarme. No caería en el error de pensar: “creo que puedo nadar pero tal vez me ahogue”. Si acepto cualquier reto siempre pienso que lograré el éxito. Jamás pienso en lo que sucederá si fracaso.Sin embargo, he visto como la gente se paraliza por miedo al fracaso. Ese miedo surge de la confusión o de pensar en la posibilidad de obtener un resultado negativo.

Pueden tener miedo de quedar mal o hacer el ridículo. Eso no es bueno para mi. Me di cuenta de que si llegaba a lograr algo en la vida tenía que ser agresivo. Nada sucedería si yo no salía a la calle y luchabas por alcanzar mi meta. No creo que uno pueda lograr algo siendo pasivo. Se que el temor puede ser un obstáculo para algunas personas, pero para mi no es mas que una ilusión.

Cuando me enfrento a situaciones cruciales solo pienso en lo que trato de lograr. Cualquier temor es una ilusión. Parece que hay un obstáculo en el camino pero en realidad no existe. Lo que si existe es la oportunidad de hacer el mejor esfuerzo y obtener éxito.

Si resulta que mi mejor esfuerzo no es suficiente, al menos no tendré que mirar atrás y decir que tuve miedo de intentarlo. Tal vez no era lo mío. Tal vez no poseí muchas aptitudes. Eso no tiene nada de malo y tampoco hay nada que temer. El fracaso siempre me ha fortalecido para la siguiente prueba.

Mi consejo es que usted debe pensar positivamente y encontrar fortaleza en el fracaso. En ocasiones el fracaso nos acerca a donde queremos llegar. Si intento componer un auto, cada vez que intento algo y fallo me acerco a la respuesta correcta. Los inventos más importantes del mundo pasaron por cientos de fracasos antes de que se descubrieran las respuestas correctas.

Pienso que a veces el temor proviene de la falta de concentración, especialmente en el caso de los deportes. Si yo me parara en la línea de tiro libre pensando en que hay diez millones de personas observándome en sus televisores, no habría logrado nada.

Trato de situarme, mentalmente, en un lugar familiar. Pienso en las muchas ocasiones que realice tiros libres en los entrenamientos, ejecutando los mismos movimientos y utilizando la misma técnica miles de veces. Si usted hace lo mismo se olvidara del resultado por que sabrá que esta actuando correctamente. Relájese tranquilícese. La verdad es que uno no puede hacer más que esto. Fuera de la técnica obtenida antemano,
los resultados escapan a nuestras manos, así que no se preocupe por ello.

Lo anterior no es diferente al hecho de realizar una presentación en el mundo de los negocios o al hacer un trabajo para la escuela. Si usted ha hecho todo lo necesario, el resultado no esta en sus manos, independientemente de que la presentación le guste o no a los clientes. Eso depende de ellos, es decir, de los compradores o de los maestros.

Acepto el fracaso. Todos fallamos en algo. Pero no puedo aceptar el que no se intenten las cosas. Por eso no tuve miedo de probarme en béisbol. No puedo decir algo como: “bueno, no lo lograre por que tengo miedo de no llegar al equipo grande.” Eso no me hace bien. La verdad es que el triunfo no importa mucho, siempre y cuando haga el mejor esfuerzo con todo su corazón y esforzándose Al 110 por ciento.

Recuerde: el temor es una ilusión.