sábado, 18 de febrero de 2012

Currículo y educación emocional

La educación emocional en el currículo de la educación

Felix Ponce Castro
felixponcecastro@gmail.com
Psicólogo

“Amar a los niños no es suficiente. Hace falta enseñarles habilidades, para las que muchas veces no estamos preparados, y es que nadie nos ha enseñado nunca a ser padres”.

Inteligencia emocional y currículo e el INEM Cartagena
felixponcecastro@gmail.com
Los grandes avances, técnicos, comunicativos e informáticos de nuestra sociedad global, han violentado abruptamente los espacios familiares, educativos y sociales, generando bienestar, y confort en las personas, pero a la vez han originado complejos fenómenos.

"No sé hasta dónde vamos a llegar con esta inseguridad y degradación social en la que vivimos; la televisión, la prensa y la radio informan del irrespeto, del consumo de alcohol y drogas, los embarazos precoces, los altos índices de violencia y agresiones que viven las principales ciudades de la comunidad global", le decía Doña Mayo a su vecina, "estoy muy de acuerdo con usted", respondió Bety, "la gente vive: tensionada, rabiosa con estrés y depresión, ya uno, ni en su propia casa se encuentra seguro, a mí por ejemplo me da miedo salir a la calle, por temor a que atenten contra mi vida". ¿Que se puede hacer para cambiar esta situación?

La UNESCO, en el informe de la Comisión Internación sobre la educación para el siglo XI, precedida por JACQUES DELORS (1998) de manera sabia , previniendo sobre los cambios de vida de nuestra sociedad, propone soluciones y alternativas en materia de educación para todas las naciones: “Trascender de una educación instrumental considerada como la vía necesaria para obtener “carrera y dinero” a una educación integral fundamentada en cuatro dimensiones básicas: Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser". En estas recomendaciones se destaca la importancia de la educación emocional en el desarrollo formativo de la personalidad integral. Informa también, que en muchos centros educativos de diferentes países en sus planes educativos, expresan de manera tácita y teórica la importancia de la educación emocional. Pero no está incluida de manera específica, concreta y sistemática. De igual forma no ofrecen orientaciones a cómo desarrollarla y vivenciarla en la práctica en los diferentes ámbitos educativos.

En Colombia en la ley 155 artículo 23 para el logro de la educación básica están contemplados 9 áreas obligatorias fundamentales, no así el área de Educación Emocional. ¿Qué es la Educación Emocional? Bisquerra, Rafael (2000: 243) la define como un proceso educativo continuo y permanente que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, constituyéndose ambos elementos esenciales del desarrollo integral de la personalidad. Para ello se propone el desarrollo de conocimientos y habilidades sobre las emociones, con el objeto de capacitar al individuo para afrontar los retos que plantea la vida cotidiana.

En la educación tradicional, la Educación Emocional era transmitida principalmente por la madre quien constituía con el neonato una unidad afectiva: la madre a través de sus besos, caricias, abrazos y expresión de sentimientos como: te quiero mucho, eres lo más bello, lo más grande para mí, transmitía a sus hijos amor, seguridad y confianza. El padre y demás miembros de la familia mediante, la dedicación y permanencia en el hogar también le propiciaban estos valiosos elementos afectivos.

En los momentos actuales los padres por falta de tiempo, dedicación y de educación no están en las condiciones de educar emocionalmente a sus hijos. Ante estos impedimentos ¿A quién le corresponde esta sagrada responsabilidad? Desde lo profesional y ético, los más indicados son los educadores, pero para cumplir con los objetivos de la educación emocional se hace necesario:

• Incluir, en el currículo y proyecto educativo de la educación colombiana, el área obligatoria de educación emocional.
• Proyectar en el contexto institucional, administrativo, cultural deportivo acciones vivenciales y conductuales del buen trato, de afecto y expresión de sentimientos.
• Capacitar a los docentes, padres de familia, personal administrativo en el desarrollo de la inteligencia emocional.
• Estimular a los docentes a actuar como modelo de inteligencia emocional, proyectando una personalidad integral a través de: conductas pro activas, la expresión de amor y de sentimientos en su actuar educativo y en sus relaciones personales con los padres de familia y personal administrativo.
• Los docentes deben proyectar en el ambiente una constante motivación por su labor educativa y una buena comunicación en su relación con toda la comunidad educativa.

Para reflexionar

“La experiencia me ha enseñado que sólo cuando uno ha empezado a aceptarse y amarse así mimo, es capaz de aceptar y amar los demás.
(J.L. Martin Descalzo)