martes, 28 de febrero de 2012

El tren publicitario

Las 5 Locomotoras del Gobierno de Santos: ¿Una verdadera política de gobierno o un simple slogan publicitario?

Por Manuel Mendoza Martínez
Coordinador INEM sede Isabel la Católica
majoaqui0202@yahoo.es

Manuel Mendoza Martínez
El Gobierno del presidente Santos es una clara muestra de la última etapa del capitalismo moderno y del neoliberalismo, en donde se prioriza entre cosas, la flexibilidad laboral y la eliminación del Estado como institución reguladora o garante de los derechos fundamentales, quedando todo a merced de lo que el mercado quiera y disponga.

Dentro de las políticas de gobierno del señor Santos, se destaca su política del Buen Gobierno, éste “parte de una diáfana claridad sobre lo que debemos hacer con Colombia, y a dónde la queremos llevar en los próximos cuatro años; sobre cómo encausar al país, sus niños, jóvenes y trabajadores, hacia educación y empleos de clase mundial, basados en innovación y conocimiento, en pos de una Colombia grande.

El Buen Gobierno sabe que se debe rodear al trabajador colombiano de la mejor tecnología disponible, dotarlo del mejor entrenamiento y garantizar que sus productos lleguen a todos los mercados a lo largo y ancho del globo, para que junto con su familia acceda a la prosperidad”. Articulado con esta política, otro apartado del sistema de gobierno es “Trabajaremos para que Colombia trabaje”, y dentro de éste, uno llamado Sectores Locomotoras, frente a lo cual Santos dice:

Para poner a Colombia a trabajar, redoblaremos esfuerzos en cinco “sectores locomotora” de nuestra economía:

- Infraestructura: relanzaremos el sistema de carreteras de doble calzada que saquen rápida y efectivamente nuestros productos de los puertos.

- Agro: una transformación productiva que duplique las exportaciones de ese sector, consolide la paz en el campo y cree cientos de miles de empleos.

- Vivienda: “un despegue con subsidios no solamente de interés social, sino también orientados a la clase media, para que las familias y los jóvenes compren su primera casa”. Aquí el análisis tiene que ir dirigido a cuantas casas tiene disponible Santos para los que la necesiten, en tanto que a raíz de las lluvias y la mala planificación del estado en retomar los cauces por donde transitan las aguas para que estas no provoquen inundaciones, porque el único país del mundo en donde el que haya AGUA es una desgracia es Colombia.

Volviendo a la situación de la vivienda de Santos es que como consecuencia de ese fenómeno y al de los deslizamientos de tierra se destruyeron un alto porcentaje de viviendas de tal modo que esta locomotora tampoco arrancara hasta tanto no se elabore un práctico proyecto integral para dar solución a las millares de familias que carecen de este servicio. Es decir que aquí encontramos otra forma de engañar y distraer a los colombianos, como lo repite una y otra vez el presidente, si no miremos lo populista de la ley anti trámite que fue proferida sin dar repuesta a los verdaderos problemas de fondo que tiene nuestro país

- Innovación: todos los sectores de la economía tienen el potencial de avanzar en la senda del conocimiento.

- Minería: sector dinámico de Colombia, que crecerá de manera compatible con la protección del medio ambiente.

En cuanto a las vías, es evidente el atraso, la falta de carreteras, de vías férreas, de aeropuertos, de puertos, y en general, de todo tipo de canales de acceso y comunicación.

En términos de agro y minería respectivamente, para nadie es un secreto que la tierra en Colombia ha sido objeto permanente de disputa y el centro del conflicto armado, dado el papel rentístico y especulativo que posee, por ser fuente de poder político ligado a la violencia y por ser un instrumento de la guerra y del lavado de activos del narcotráfico.Las multinacionales, no bastándoles con explotar el tejido social, también explotan la naturaleza; andan a pasos gigantes arrazando tierras, talando selvas, destruyendo paramos, contaminado ríos y lagunas, maltratando gente hasta la saciedad y con la pretensión de rebajar las regalías que deberían pagar por los recursos que se llevan, con el beneplácito de los lacayos del congreso.

Los anteriores son solo unos ejemplos, dejando claro que si no se citan más no es porque no los haya, porque de hecho abundan en otros campos como la educación, la salud o el empleo, sino porque no es el espacio adecuado para hacerlo. Lo que se quiere resaltar aquí, es que al poner cada uno de los sectores señalados por las locomotoras en la realidad, la utopía es profunda; las locomotoras de santos y su “prosperidad para todos” no son más que engaños y distractores para la población, sino reflexionemos, además, al tenor de lo que ocurrirá con la ley de restitución de tierras y con el anuncio de la reforma a la ley de pensiones.

Mientras que para los sectores académicos y críticos del país es claro que estas locomotoras no son más que el producto del populismo y la demagogia de los pocos que siempre están en el poder, y buscan perpetuarse en él por medio de diferentes estrategias, para los diferentes sectores sociales del país, dichas locomotoras no son más que el slogan de las nuevas promesas que no tendrán fecha de cumplimiento.

Todo esto señala una triste pero verdadera realidad: Sin bien es cierto que para integrar a las cadenas productivas, evitar su ruptura ante el proceso negociador del TLC y aprovechar las nuevas oportunidades que de este se deriven, el gobierno colombiano a través del programa de Convenios de Competitividad promueve estructuras de articulación e integración para las cadenas productivas, con el fin de adquirir mecanismos de acción conjunta y cooperación empresarial.

En definitiva, nuestro país no cuenta con las capacidades ni las competencias necesarias para asumir con altura un tratado de libre comercio. Esto es otra mentira, pues Colombia no entra a competir en igualdad de condiciones con los productores de otros países, por sus mismas falencias y deficiencias ingresa al mercado con desventajas que no son cubiertas ni contempladas por sus gobernantes, y ¿por qué entrar a un juego al que se inicia con desventajas y con altas probabilidades de perder? ¿no es esto sospechoso? Tal vez los que deciden empujar a Colombia a los TLC y meterla en el macabro juego no les vaya tan mal, es más, es hasta posible que de pronto algo ganen ¿No?.

Por ejemplo, los TLC ya acordados por Colombia nombran damnificados anticipadamente como el agro con el de Estados Unidos, los lácteo con Europa, las industrias automotriz con corea y otros como siderúrgica y metalmecánica con Turquía.

Sobre oportunidades para exportaciones colombianas a los Estados Unidos como frutas, las hortalizas y muchos más productos agropecuarios son remotas porque las mayores importaciones en estos segmentos provienen de Perú, China, Canadá y México ósea que no existe posibilidad para Colombia, sino en un mínimo porcentaje.

En el caso de industrias automotriz colombiana con el trato con corea se acabara esa industria por la cantidad de carros al igual que autopartes que entran al país a un precio muy bajo de los que se ensamblan y fabrican en Colombia.

Lo mismo ocurrirá con los demás productos agrarios que produce Colombia ya que los subsidios en los pises desarrollados hace que el precio sea competitivo a nivel internacional en relación a los productos colombianos que no tienen subsidio.

La apertura económica y el neoliberalismo han marchitado nuestro agro e industria, las falsas expectativas exportadoras y competencia en leal y desigual son parte del panorama que para este año dejan los TLC que ha firmado Colombia.

Del mismo modo las grandes transnacionales del capital financiero aprovechándose de uno de los de los huevitos del ex Uribe cuidado excelentemente por santos, cual es el de la confianza inversionista traerá y arrasará fuertemente la vida de cooperativas como cooaceded por esos grandes capitales y por la papaya que nuestros congresistas arrodillados a él, profieren la leyes a su favor. Hasta el punto que en la cámara de representantes se fragua otro acomodo para dar un nuevo zarpazo al cooperativismo con quitarle a estas empresas de economía solidaria el privilegio “que la ley79 del 88 les dio al tenor de los descuentos por la libranza, es una especie de preparación para el ingreso del TLC en la parte del capital financiero.

Los TLC traen mayor ruina y desigualdades, desempleo violencia en nuestro país uno de los más pobres del mundo.

Frente a toda esta aguda y crónica problemática del país, es necesario aclarar que no podrá haber competitividad ni desarrollo sino se andamia la superestructura e infraestructura al servicio de ésta. En este sentido, la educación es clave para estos propósitos, ya que es el único elemento, de acuerdo con algunos científicos sociales como Lev Vigotsky y Paulo Freire, que permiten a la sociedad tomar conciencia de su situación y lograr una verdadera transformación social dentro de una nación.