martes, 21 de febrero de 2012

Filosofía, ciencia y desarrollo

...la ciencia y el desarrollo social de una colectividad están tan íntimamente ligados a la filosofía que no es posible avanzar un paso en esa dirección si no hay un pensamiento filosófico bien estructurado.

Por Manuel Castro de Voz
Invitado especial www.docenteinem.com
encastro15@hotmail.com

Manuel Castro de Voz

A los organizadores de este encuentro de la filosofía, a los señores ponentes, a invitados e invitadas, muy especialmente a Lupe su esposa, a los familiares y amigos cercanos de nuestro inolvidable Everardo.

No es como un los anécdotas en un encuentro de filosofía, permítanme comenzar mi intervención con este recuerdo de mi última entrevista con Everardo, al saludarlo le pregunte ¿Qué estás haciendo?, y me contesto, “Pensado, si pensamos estamos avanzando”.

En hora buena este encuentro del pensamiento, convocado por esta institución, que muy especialmente Everardo quiso, hecho que nos indica con sus palabras que estamos avanzando.

Si Everardo estuviera aquí nos diría ante las situaciones que vivimos en esta sociedad global, “En esta sociedad Caribe talvez abusando de lo que creo que lo pude conocer, de lo que pienso que diría”, tomo este fragmento de su obra “CARTA A EUNICE o LIBRO DE LOS EXTASIS” donde nos dice:
En primero lugar los costeños Caribes, están dotados de una poderosa imaginación, son curiosos e inquietos y hasta han creado un poema épico tan deslumbrante como ejemplar llamado 100 años de soledad.

Parto de la conclusión de que 100 años de soledad es nada más y nada menos que la odisea de la costa Caribe y el coronel AURELIANO BUENDIA es su ULISES prototípico, en eso la costa Caribe le lleva la delantera al resto del país, interiorano o no, y esta por consiguiente en condiciones optimas para emprender el camino de la filosofía, como lo demuestra la historia griega, el pensamiento reflexivo está íntimamente ligado, por paradójico que parezca, a la capacidad de fabular y de generar mitos universales, siempre se ha señalado y con razón, que la mítica teogonía, de HESIODO, es el antecedente inmediato del pensamiento helénico.

Toda la mitología griego romana, demuestra con suficiencia que los dioses son la avanzadilla de la explicación científica, aunque de momento no sea más que la ilustración o ética de la realidad. Jung dijo en alguna ocasión, que “El primitivo no ha dividido todavía su experiencia original en contrastes irreductibles. En su universo el espíritu y la materia se compenetran y los dioses pueblan los bosques y los campos”. Por absurdos que parezcan, los dioses no son tantas entidades para ser adoradas como paradigmas metafóricos de las leyes naturales y de la vida humana, y en consecuencia se puede tomar como axioma que los pueblos carentes de una fantasía exuberante y de una mente abierta a todos los polizontes, son incapaces de abrirse a una problemática del pensamiento creador.

Lo otro que les quería hacerle notar, si es que ya no lo han notado y es que la ciencia y el desarrollo social de una colectividad están tan íntimamente ligados a la filosofía que no es posible avanzar un paso en esa dirección si no hay un pensamiento filosófico bien estructurado. Nuestras carencia como nación tienen que ver con la ausencia de pensamiento filosófico, puesto que el pensamiento filosófico es dador de sentidos y proporciona la infraestructura conceptual necesaria para cualquier actividad mental optimizada; pero a su vez, cuando esta se ha desarrollado la filosofía la examina y la califica desde un punto de vista ontológico y axiológico, retroalimentándola y confiriéndole valor agregado de orden existencial y trascendental.

No es casual que los empresarios japoneses, (El señor Honda, por ejemplo), cuando decide fundar una compañía lo primero que hace es escribir un libro donde expresa sus conceptos filosóficos sobre la misma, claro que esta es una noción muy restringida de la filosofía, pero en todo caso estos inteligentes empresarios saben que sin un marco referencial no se puede andar sobre seguro en ninguna actividad humana, ¿Cómo sabremos, por ejemplo, que el sistema educativo que nos rige es adecuado o inadecuado, sino existe una filosofía creada por nosotros, con la cual podamos establecer puntos de comparación? ¿Bastara con aplicar los conceptos inventados por otros pueblos y otras épocas?, La respuesta es no, definitivamente no, porque de acuerdo con Goethe, al que nos cansamos de citar, a este respecto, hasta que lo heredamos tenemos que conquistarlo.

No hay nada gratuito para nosotros en la senda culebrera de la historia. Todo debe ser creado y recreado con el sudor de nuestra frente y si lo queremos hacer carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre. Nuestra debilidad como colombiano es que carecemos de identidad, es que no hacemos el esfuerzo necesario por contemplar el mundo desde nuestra propia perspectiva, aunque con las obras de BOTERO y de GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ, hemos dado un paso gigantesco por esa vía. Vivimos de prestado, flotamos en la superficie de las cosas como el corcho a merced de la corriente sin enfrentar y sin dominar la ola.

Los grandes temas de la filosofía de todos los tiempos están ausentes de nuestra panorámica, nos alimentamos de productos ligth, con las papitas fritas y los chitos de los novelones televisivos y con los chismes de la farándula mas superficial, y nos negamos a comer fibras y alimentos sólidos del devenir diario, solo tomamos la espumas de los acontecimientos y nos negamos alternarnos de las profundidades marinas mediante un análisis serio. Amamos el ruido excesivo los colorines explosivos, el dolce far miente, la charla intrascendente y preferimos al astucia, (la dichosa malicia indígena) a la inteligencia, como también la rumba a la disciplina.

 ¿Cómo podemos crear nada trascendente con semejante talante vital?, hay que comenzar, por ejercer una crítica despiadada y sin cuartel contra esa calamitosa malicia indígena y ese tropicalismo fachendoso que son la cara negativa de nuestras virtudes y que tantos males nos hacen como individuos y como colectividad, y demostrar que para ir adelante necesitamos construir sobre las bases solidas de un pensamiento filosófico estructurado, porque en definitiva el asunto no está de ser astuto si no de tener sabiduría.

Diría yo que el juego de nuestras vidas es al inteligente y no al vivo.

Gracias maestro

MANUEL CASTRO DEVOZ (Ponencia en el Primer Foro de Filosofía Inemista 2010)
Bibliografías, Cartas A Unice O Libros De Los Éxtasis
Pág. 142, 143, 144.