viernes, 30 de marzo de 2012

Principios en la producción del arte griego y moderno

El gran arte de todos los tiempos ha surgido del entrelazamiento de dos fuerzas antagónicas, un impulso orgiástico y un estado visionario.

Publio Reyes
La objeción hecha a la metafísica de Bergson sirve también para la teoría psicológica de Nietzsche. En uno de sus primeros ensayos, El espíritu de la música, origen de la tragedia, Nietzsche combate las concepciones de los grandes clasicistas del siglo XVIII. En el arte griego, nos dice, no encontramos el ideal de Winckel-mann.

Buscaremos en vano en Esquilo, en Sófocles o en Eurípides noble simplicidad y serena grandeza. La grandeza de la tragedia griega consiste en la profunda y extrema tensión de emociones violentas. La tragedia griega nació del culto dionisiaco; su poder era un poder orgiástico. Pero la orgía sola no pudo producir el drama griego, la fuerza de Dionisios estaba equilibrada por la fuerza de Apolo. Esta polaridad fundamental constituye la esencia de toda obra de arte verdaderamente grande. El gran arte de todos los tiempos ha surgido del entrelazamiento de dos fuerzas antagónicas, un impulso orgiástico y un estado visionario.

Es el mismo contraste que existe entre el estado de sueño y el estado de intoxicación o embriaguez. Esos dos estados dan suelta a toda clase de poderes artísticos desde dentro de nosotros, pero cada uno a poderes de tipo diferente. El sueño nos dota del poder de visión de poesía; la embriaguez del poder de las grandes actitudes, de pasión, del cántico y de la danza.

También en esta teoría del origen psicológico ha desaparecido uno de los rasgos esenciales del arte, pues la inspiración artística no es intoxicación ni la imaginación artística es sueño o alucinación. Toda gran obra de arte se caracteriza por una profunda unidad estructural. No podemos explicarla reduciendo el arte a dos estados de intoxicación o embriaguez, son completamente difusos y desorganizados, ni integrar un todo estructural valiéndonos de elementos amorfos.

PUBLIO REYES
Licenciado en Filosofìa pura de la Universidad Santo Tomàs, investigador y profesor retirado del colegio Liceo de Bolìvar.
CARTAGENA DE INDIAS D.T.C., 2012