lunes, 12 de marzo de 2012

Repercusiones del TLC en la educación pública colombiana

...debemos olvidarnos que a través de la educación tenemos una vía para ser un país desarrollado.

Por Manuel Mendoza Martínez
majoaqui0202@yahoo.es
Coordinador sede INEM Isabel la Catolica
Coordinador sede INEM Nocturna

Manuel Mendoza Martínez
La firma del ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas) entre Estados Unidos y los países latinoamericanos, fracasó. Esto, debido a la defensa de la soberanía de naciones como Brasil, Bolivia, Argentina y Venezuela que trae como consecuencia poner en acción el otro plan que tenía el país del norte para los países del área andina conocido con el nombre de “Tratado de Libre Comercio” TLC.

El TLC de Colombia con EE.UU. significa la profundización de la agresión del imperialismo yanqui, porque afecta nocivamente muchos aspectos de la vida nacional. Pero además, toca áreas importantes como el acceso al conocimiento, la ciencia y la tecnología, condiciones no suficientes para desarrollarnos, pero sí necesarias para el avance y el progreso de nuestro país. Esto se logrará teniendo una educación de calidad.

Entendemos que la educación de los colombianos debe ser de calidad, es decir, una educación financiada por el estado, teniendo en la cuenta que sólo este lo puede hacer. Debe hacer énfasis en la ciencia, impulsando instituciones dotadas con salas de Informática con acceso a Internet, laboratorios y demás ayudas didácticas, en las distintas áreas del conocimiento, al igual que unos estudiantes bien alimentados, para evitar que por deficiencia en la nutrición se retiren de las instituciones. Un personal docente bien remunerado para que dedique la totalidad de su jornada laboral al proceso educativo.

Con este TLC tengo la certeza que el actual sistema educativo tiene una calidad sui géneris. Se deteriorará aún más, y aumentará la pobreza. A la educación en Colombia no se le invierte dinero y esfuerzos. Debemos olvidar que a través de la educación tenemos una vía para ser un país desarrollado.

Como consecuencia de esa concepción de nuestra actual educación se profundizará la crisis, la cual se hará evidente mediante las siguientes señales:

1. Recorte del personal docente
2. Aumento del número de alumnos por aulas.
3. Incremento de la política de financiación de la oferta educativa por la de subsidio a la demanda, como se viene dando desde el acto legislativo y su ley reglamentaria 715 de 2001
4. Aumento de las funciones laborales y académicas de los docentes.
5. Un progresivo recorte de los recursos para la educación, que nuevamente se le dio otro zarpazo con la propuesta legislativa de la ley de transferencias.
6. Terminación de los pocos estímulos existentes.
7. Inestabilidad laboral de los docentes.
8. Explotación de la mano de obra de los docentes.
9. Negación del ascenso en el escalafón y/o su desaparición definitiva.
10. Ampliación de la cobertura con el aumento de colegios por concesión y de garaje de acuerdo a lo establecido en la ley 715.
11. Imposición inicial del 5% de reprobación de estudiantes en las Instituciones Educativas reformado por el decreto 1290.
12. Violación de la libertad de cátedra.
13. Arrasamiento de la autonomía escolar.
14. Imposición del currículo único a través de los estándares.
15. Aumento de la deserción escolar.
16. Determinación de los métodos de enseñanza.
17. Concepción de que la educación es una mercancía y no un derecho.
18. Aumento de los docentes provisionales.
19. Falta de una progresiva y sistemática capacitación para los docentes.
20. Recorte del personal docente en la universidad y de la duración del tiempo en la formación de los estudiantes.
21. Falta de empleo para los profesionales que egresan de las universidades.

Ante este panorama incierto al que se enfrenta el país, tenemos un gobierno en cabeza de JUAN Manuel Santos secundados por las mayorías del congreso que se arrodillan ante todas estas imposiciones nefastas en contra del pueblo colombiano, y no sólo las aceptan sino que las refrendan como si las mismas fueran convenientes para la nación, actuando como títeres al servicio del imperialismo.

Por eso se hace un llamado a todos los colombianos de los sectores sociales oprimidos, a los ciudadanos conscientes de las diferentes capas sociales, a los trabajadores, en especial a los de la educación, para que unamos esfuerzos con los padres de familia y estudiantes y evitemos a través de la lucha en las calles de Colombia, esta nueva catástrofe nacional y reivindiquemos un mejor devenir para las futuras generaciones y Colombia sea libre y soberana.