miércoles, 18 de abril de 2012

Maestros y retos

La complejidad educativa

J.Fco.Guerrero Bardi
Coordinador INEM *


¿Están desde: las políticas educativas, el ministerio de Educación, las secretarías departamentales y distritales, las facultades de educación etc. preparando al humano formador para enfrentar, tanto las suyas como las de los otros integrantes de la Comunidad Educativa, las teorías: de los sistemas, de los conjuntos borrosos, del caos, de la incertidumbre, de lo multidimensional, etc. a los cuales estará constantemente abocado en su devenir de la enseñanza y el aprendizaje dados en la educación?

La complejidad educativa colombiana tiene que ver en primera instancia con la gran variedad cultural de nuestras regiones, incluidas las formas de encarar sus problemáticas utilizando pensamientos que en muchos casos son particulares a cada región, de los estilos de aprendizajes incluyendo en estos los ritmos particulares de: nuestros formadores de formadores, los formadores de jóvenes y adultos. Estas circunstancias socio-económicas y políticas tan disimiles en las cuales se encuentran inmersos los estudiantes actualmente, las propias circunstancias tanto cognitivas como emocionales y comportamentales del estudiante y de educadores de hoy, lo cual conduce a una realidad muy peculiar de cada región, de cada zona de esa región especifica, de cada estrato social, de cada hogar y de cada aula de clases; con todo ese enmarañamiento de situaciones que se dan en la interacción social, necesaria para el crecimiento y desarrollo del ser en su condición biológica, sicológica, cognitiva, volitiva, moral, afectiva, pràxica y de convivencia ciudadana; lo cual se complejiza aún más por el hecho mismo de la variedad de circunstancias del sistema socio político, el sistema socio político educativo colombiano y todas las otras circunstancias mencionadas que también en muchos casos se vuelven neblinosas e inentendibles. La situación y condición humana con lo cual se plantea el aula escolar no se alcanza a pronosticar con exactitud por la riqueza de las variables que intervienen en la situación.

Los modelos ecológico-contextuales (Tikunoff, 1979) “estudian el aula como una realidad física y psi¬cosocial en la que se produce un complejo y dinámico entramado de variables que interactúan de formas di¬versas y que hacen de cada aula una realidad singular” (Ángeles Domingo-Roget, 2009, pg. 4).

La preparación del maestro, debe ser continua, permanente y de evidencias claras durante toda su vida laborar activa en las instituciones y más allá, debe estar dirigida hacia la construcción de un pensamiento multidimensional donde prime la interpretación y aplicación de la comprensión humana que cada ser debe llevar consigo; estando como parte fundamental de esta comprensión humana el capital social, transversalizando todo el marco de lo transdisciplinario y pluridisciplinario de las ciencias y la tecnología.

En segunda instancia, téngase presente que tanto los formadores de formadores como los formadores de estudiantes son humanos, manejan emocionalidades diferentes y de hecho caen en incertidumbres y borrosidades, en cambios repentinos de actitudes y puntos críticos productores de catástrofes, por ejemplo: muchos conceptúan que los procesos educativos del preescolar son exactamente iguales al de un joven, porque el compañero formador es reduccionista e interpretó la fractalidad de modo lineal o creer decir la verdad sobre la realidad en su momento pero que al pasar tal vez unos meses ya no es esa realidad pensada, posiblemente los prototipos (teoría de la cibernética) utilizados en los procesos de formación son incomprensibles para manipularlos muy bien o que una opinión por pequeña (“efecto mariposa”) que esta sea genere un caos organizacional o concebir un imposible la unificación de las ciencias como sistema abierto etc.

Francisco Guerrero Bardi
Coordinador INEM
sajosbirda@hotmail.com