viernes, 18 de mayo de 2012

Gracias hermanos Inemistas 1974-2012

Ninguna de nuestras vidas es ahora la misma, que antes de entrar en esta escuela, y ello, no se debe a los papeles, las maquinas, o a los muebles, o a las aulas de clase, o a las normas de trabajo, sino exclusivamente a las personas.
Uno siempre piensa que estas cosas no le van a ocurrir, que esto solo le sucede a los demás .Pero lo cierto, es que todo llega y aunque se dice que “no pasan anos, sino que pasan cosas”, la realidad es que hoy, estamos todos aquí, por han pasado años y han pasado cosas.

A. Pulecio L.*
Y al llegar a este punto , es preciso darse cuenta de lo curiosa que es la vida: una serie de personas, con diferentes orígenes, diferente formación, diferentes aspiraciones y diferentes experiencias, coinciden en una vocación, conviven, colaboran, discrepan, discuten, hablan, dialogan y con ello, en una palabra, se influencian recíprocamente de modo irreversible y permanente. Ninguna de nuestras vidas es ahora la misma, que antes de entrar en esta escuela, y ello, no se debe a los papeles, las maquinas, o a los muebles, o a las aulas de clase, o a las normas de trabajo, sino exclusivamente a las personas.

Todos nos influenciamos permanentemente unos a otros, todos somos MAESTROS y todos somos DISCÍPULOS, y esa es la verdadera grandeza de la vida : que al margen del papel que representamos, es decir, del puesto que ocupamos, estamos influyendo en los demás, positiva o negativamente. De ahí la responsabilidad de los que tenemos que dirigir porque nuestros pensamientos, palabras y obras pueden influir, para bien o para mal.

Tengo la enorme satisfacción de haber recibido de todos ustedes, una influencia altamente positiva, a su lado he aprendido mucho más de lo que se imaginan, e incluso mucho más de lo que podemos imaginar.

Esto quiere decir que, esté, donde esté y de modo seguro e inevitable, llevaré en mi corazón, algo de cada uno de ustedes, será una palabra, una frase, una idea, una postura, una actitud, una voz, un chiste, un suceso….No sé lo que será, pero sí sé que todos , sin excepción, forman ya parte de mi vida, como sé también, que yo formo parte de la de ustedes, espero que para bien.

Sé y creo firmemente, que todos formamos la querida FAMILIA DEL INEM, en donde todos somos un conjunto armónico, donde cada cual desempeña un papel, pero cada uno sin los otros, no sería nada; el maestro no lo sería sin los alumnos, ni los padres sin los hijos, ni los listos sin tontos, ni el director sin el personal.

Todos absolutamente todos, estamos inmersos en esta inmensa representación que es la vida, en la que cada uno recibe algo y también aporta algo. Lo importante es que esta aportación, por diminuta, que sea, haga aumentar el lado positivo, el de la rectitud, de la colaboración, de la aspiración, de la compresión, de la tolerancia, del servicio, de la honestidad y ¿por qué no? el del amor.

Debemos reconocernos, como nuestros propios maestros, todos, en alguna medida y sin excepción, nos hemos ayudado a madurar, a contemplar vida con una perspectiva más exacta. Ahí reside la grandeza de las cosas, en si no valen nada, pero en tanto y en cuento sirvan para que las valoremos y a través de ellas, volaremos a los demás, son maravillosas herramientas de nuestra evolución.

Acepten un abrazo cariñoso y un corazón agradecido abierto siempre para recibirlos con profundo cariño. Muchas gracias por aceptar a esta su hermana cachaca a la que ustedes han adoptado durante estos 38 años gracias por hacerme sentirme costeña.

ATT: ana pulecio

*Docente Inemista
anita.pulecio@hotmail.com