domingo, 6 de mayo de 2012

Liderazgo y gestión para que el INEM sea

"(...)urgente, la conformación de una generación de rectores y directivos docentes acordes con los nuevos tiempos que vivimos. Basta ya, de tiranos, dictadorzuelos, gamonales, finqueros, pacificadores, piratas y corsarios que sólo preguntan por el presupuesto ejecutado pensando siempre en el botín; burócratas ineptos que debilitan, perturban y corrompen con su accionar nefasto el Horizonte Institucional de las instituciones que se rifan y rotan entre el amaño y la componenda con la complacencia cómplice del ente nominador."

JJ. Romero P.*
En una de tantas reuniones con funcionarios de la Secretaría de Educación buscando “salidas” a la crisis institucional del INEM, uno de ellos, en tono recriminatorio, dijo: “Sucede que el Inem como Institución ya murió y ustedes no han querido darse cuenta ni aceptarlo”.

Las moscas lo cubren, el cadáver insepulto observa a los gallinazos y demás alimañas que lo circundan acostumbrados a alimentarse con la podredumbre. Así permanece el INEM. Impávido, sintiendo cómo en sus entrañas todavía aletea y se mueve una comunidad educativa que se reinventa en el quehacer cotidiano de la construcción de saberes, creando escenarios de vida académica, intelectual y científica desde su Visión y Misión institucionales.

“Yo no soy un hombre, yo soy un pueblo” afirmó en alguna ocasión, Jorge Eliecer Gaitán; un autentico caudillo que pudo pelechar en una Patria donde bajo los esquemas judío-cristianos se mantiene el Mesianismo como una forma de delegar el manejo de la gobernanza a los mesías y caudillos: elementos “iluminados” quienes terminan utilizando el poder supeditados, muchas veces, a sus odios y querencias o como autócratas que tiranizan sin recato alguno.

Cada comunidad, así como la familia, es un reflejo de la situación nacional y por este motivo puede sonar como algo simple y reduccionista el valorar a los rectores que han administrado al Inem bajo la óptica de “héroes o villanos” porque la gama o el espectro de personajes es supremamente amplio: desde la pusilanimidad entronizada como estrategia de administración hasta los piratas, corsarios o mesías, pasando por las pacificadoras, los virreyes quienes con unas consignas precisas llegaron para ejecutar las maquinaciones orquestadas desde la Administración Territorial en un ostensible detrimento de un Institución “patrimonio de la ciudad” como de una manera romántica se ha designado al Inem.

Se revisa y actualiza el PEI; el sistema de evaluación institucional es discutido y aprobado en aras de “la excelencia a través de la exigencia”; la comunidad no se duerme ni se ha quedado mirando hacia el pasado glorioso, avanza –pese a inconvenientes graves como el caso de contar solo con una Sede de Preescolar y otra de Primaria, con una capacidad locativa reducida, para unas instalaciones en la Sede Principal que llegaron a albergar 2000 estudiantes en cada jornada diaria- pese al hecho que los niños que concluían primaria debían ser “enamorados” o casi forzados para que hicieran su tránsito hacia la Sede Principal o llegaban con la pretensión de exigir ser matriculados para una jornada específica, bajo la amenaza de desertar hacia otras instituciones subsidiadas o privadas del sector.

Tras 40 años de transitar por los senderos de la historia de esta ciudad, el Inem puede mostrar el inventario de sus haberes como la madre nutricia que dio a luz y ha amamantado a muchas personas de bien, quienes con sus capacidades intelectuales, académicas, científicas, artísticas, sociales, culturales y deportivas brillan con luz propia en el firmamento de las personalidades que le aportan muchos beneficios a las comunidades donde realizan su existencia y desarrollan su labor vocacional y profesional.

Con mucha sensatez y desde su vasta experiencia docente y sindical, el amigo Jaime Silva menciona que “el Inem no necesita un Súper rector”. O como lo documenta el Licenciado Roberto Vallejo, quien desde la profundidad de sus lecturas e indagaciones describe que “necesitamos un rector que inspire; ni policía ni experto en computadoras, sino una persona con un alto nivel de competencia y de liderazgo”, precisa Vallejo y prosigue; las características de las escuelas eficaces se resumen –entre otras- en:

1. Un fuerte liderazgo;
2. Altas expectativas,
3. Clima seguro y disciplinado;
4. Sólido sistema de evaluación.

Manteniendo también:

1. Un registro de progresos;
2. Comunicación fluida;
3. Estimulación intelectual.

Cabe exigir a la entidad territorial que así como se menciona con insistencia la evaluación-sanción para los docentes, miren hacia la cabeza de las instituciones educativas e incluyan en sus planes de capacitación y actualización docente, con carácter prioritario, urgente, la conformación de una generación de rectores y directivos docentes acordes con los nuevos tiempos que vivimos. Basta ya, de tiranos, dictadorzuelos, gamonales, finqueros, pacificadores, piratas y corsarios que sólo preguntan por el presupuesto ejecutado pensando siempre en el botín; burócratas ineptos que debilitan, perturban y corrompen con su accionar nefasto el Horizonte Institucional de las instituciones que se rifan y rotan entre el amaño y la componenda con la complacencia cómplice del ente nominador.

En el caso de Cartagena, el Distrito cuenta con la Escuela de Gobierno, que bien podría emprender la capacitación de los rectores en Gestión Social y Administrativa eficiente, la aptitud gerencial para estimular el sentido de pertenencia y de compromiso de cada estamento de la comunidad; el respeto y el acatamiento debido al Gobierno Escolar al respaldar y ejecutar oportunamente sus decisiones, serían algunos de los ingredientes que permitirían concebir al personaje idóneo que anhela encontrar la comunidad educativa del Inem, injustamente vilipendiada y estigmatizada por el sensacionalismo de los medios de comunicación.

El cadáver insepulto alberga la esperanza de correr la misma suerte del ave fénix y resurgir de sus cenizas para afrontar con suficiencia, eficiencia y eficacia los desafíos de los tiempos que vivimos y que vendrán.

*Juan José Romero Parra
jjromeroparra@hotmail.com
Docente INEM
Cartagena Colombia 2012-05-05