martes, 22 de mayo de 2012

Mister White Dart

Siempre poderoso. En silencio. Sereno. Despierto. Presencia vital entre las reverencias del follaje que rodea el parqueadero. Siempre buscando por dentro, ocupando su interior. Con la atención a su alrededor. Testigo durante más de treinta años. Invisible.

Presencia vital entre las reverencias del follaje...
En todo ese tiempo pasé a su lado, mañana, tarde y noche. No se si sentía que yo lo reconocía y observaba con el corazón desbordado. Permanecía en compañía de una pulcra soledad y reveladores celajes. Si por él fuera, nunca saldría del parqueadero. 

Rodolfo lo obliga a tener una vida que no quiere: llevarlo y traerlo. Lo sobresalta, lo saca de sus largas y rigurosas guardias. Una prueba dura. Quiere estar allí, atento e inmóvil, pero viendo. No tiene otro destino. Estoy preocupado, hoy le vi la espalda torcida.


Roberto Vallejo Jiménez

rvallejoj@gmail.com
Cartagena Colombia
22 de Mayo 2012