viernes, 15 de marzo de 2013

Sensaciones, emociones, sentimientos y pensamientos ante la muerte

“Los sentimientos y las costumbres que son base de la felicidad se forman en el hogar doméstico”  Conde De Mirabeau


Ante la muerte de un ser querido casi todas las personas normales experimentamos una heterogenidad de emociones y sentimientos dolorosos, por lo que se hace necesario expresar para lograr un equilibrio físico, social y psicológico. Quiero compartir con mis estimados lectores algunas sensaciones, emociones, sentimientos y pensamientos observados en mis hermanos y en mi ante la muerte de mi querido padre.

En el recorrido del viaje de Cartagena a Guamal – Magdalena para asistir al sepelio, mis hermanos de padre y madre comentábamos: nuestro progenitor fue un hombre dotado de una gran personalidad, polifacético, inteligente y cualidades creativas por lo que siempre sentimos respeto y admiración; pero que su gran error como humano fue el habernos abandonado para constituir otro hogar; al escuchar estas palabras el conductor del carro intervino diciendo: igual le sucedió a mi familia y con tono de rabia añadió, mi padre fue un desgraciado y malvado, no saben ustedes cuanto lo odio, como será que para no ayudarnos prefirió renunciar a su trabajo, por su irresponsabilidad sufrimos y pasamos mucho trabajo de inmediato se alteró su estado emocional y “lloraba” como un niño, el verlo así le di unas palmadas en su hombre diciéndole tranquilo los hombres también lloramos, no reprima sus emociones.

En casa y durante el sepelio; cuando todos mis hermanos y yo nos acercábamos a ver el cuerpo de nuestro padre que yacía en el ataúd, pude observar notables diferencias de intensidad en la expresión de las emociones y sentimientos: mis hermanos por parte de padre lloraban descontroladamente por lo que hizo necesario la intervención de otros hermanos para consolarlos y calmarlos; mi hermano mayor de padre y madre quien fue el que más se interrelacionó con nuestro progenitor también se veía muy afectado.

A nivel personal siempre he considerado que la muerte es la culminación de un proceso dialéctico del ciclo vital; en esos momentos afloraron en mí una serie de pensamientos y recuerdos confusos relacionados con mi infancia, me sentía vacío en mi estado emocional; llore, cuando en la misa el sacerdote, algunos amigos y mis hermanos exaltaron las grandes virtudes y cualidades sociales de mi padre. Esto casi siempre me suele suceder cuando veo hechos relacionados con el dolor y el sufrimiento en los seres humanos.

Mi hermana menor al observar estas expresiones emocionales con mucha serenidad me comentó: mis hermanos lloran porque tuvieron la oportunidad de vinculo y estar con mi padre, yo lloro porque no tuve esta oportunidad de estar con él. Ante todos estas situaciones surgieron en mi las siguientes preguntas: ¿Qué, son los sentimientos y como se originan? Relación entre el vínculo y la intensidad de las emociones con las personas?.

Según Kolb (2005) las emociones con las más primitiva e instintivas de las respuestas biológicas, se originan en el cerebro, teniendo como centro la Amigdala en este proceso intervienen componentes fisiológicos, cognitivos y conductuales. Las diversas emociones que se presentan son: el amor, la alegría, la tristeza, el miedo y el odio.

Los sentimientos , son considerados como componentes conscientes de las emociones, son activados por causar internas o subjetivas, mientras que las emociones, son originados por causas externas. Los estudios de Neuro-ciencia indican que se originan en el cerebro, en particular en la Insula y el Núcleo Estriado.

Psicólogos dinámicos como Sigmud Freud, Margareth Mohler, Rene Spitz y otros de tendencia cognitivas y conductual destacan el papel que tienen los padres como modelo en el desarrollo de la personalidad del individuo; el amor, el afecto, el vínculo o apego resultan de la interacción entre las personas a través de una serie de actividades, emociones, vivencias y experiencias que tienen como efecto recibir “algo del otro” y crecen con el conocimiento mutuo. Los padres cuando cumplen su roll de protectores fortalecen la confianza y la seguridad de sus hijos a través de la comunicación, las caricias, la celebración, el facilitar experiencias y actitudes positivas de simpatía y empatía.


“NO HAY NADA QUE DESESPERE TANTO COMO VER MAL INTERPRETADOS NUESTROS SENTIMIENTOS”:
Jacinto Benavente


Sensaciones y sentimientos ante la presencia de la muerte.
Félix Ponce Castro
felixponcecastro@gmail.com