martes, 28 de enero de 2014

Comprensión y transformación a través de la lectura y la escritura en la escuela

 "...el libro "Leer para comprender, escribir para transformar"  se convierte así  en referente obligado para abrir una discusión sobre la lectura y la escritura en la escuela y, además, sirve de "tábano de Atenas" a los docentes colombianos...)


Velas para la lectura y la escritura en la escuela.

El gobierno colombiano, a través del Ministerio de Educación Nacional, publicó en mayo de 2013 el libro "Leer para comprender, escribir para transformar" , en un tiraje de 310.000 ejemplares, los cuales ya están en poder de los maestros y maestras de todo el país. El libro hace parte de la serie Río de Letras del Plan Nacional de Lectura y Escritura "Leer es mi cuento" del Ministerio de Educación.

"Leer para comprender, escribir para transformar" posee 141 páginas que contienen ocho ensayos de prestantes escritores y siete entrevistas a reconocidos promotores de lectura de Colombia. Además, está prologado por la Ministra de Educación, María Fernanda Campo, quien sueña con un "país de lectores" y cree que en la búsqueda de esa utopía (véase Para qué sirve la Utopía)  los maestros colombianos son el combustible en la escuela para mantener prendida la hoguera del entusiasmo por  los libros. Sin el concurso de ellos, el horizonte de  la utopía se tornaría más lejano, predica la ministra en su prólogo.

Fuente imágen: Internet

Los ensayistas de  "Leer para comprender, escribir para transformar" coinciden en decir que las experiencias de lectura y escritura que los niños tienen en sus primeros años son determinantes en la vida futura como lectores o como escritores, por lo cual se debe prestar suficiente cuidado al tipo de actividades que a esta  edad se le exige en las escuelas y colegios del país. También confluyen en afirmar los autores de la antología que la escuela debe olvidarse de hacer pedidos academicistas a los niños y a los jóvenes después de sus lecturas, puesto que  condicionan y mal acostumbran a los iniciados lectores a dar respuestas para agradar a sus evaluadores, perdiéndose así la oportunidad del  goce y el disfrute del texto.

Si bien cada ensayo, de los ocho que contiene el libro, posee su propio carburante motivador para la reorientación de la lectura y la escritura en la escuela, sobresalen los de Leonardo Jesús Muñoz Urueta, titulado "Las Palabras me hacen volar", el del poeta Darío Jaramillo Agudelo, "Testimonio de un lector" y el de Roberto Burgos Cantor, con el título de "Entre la voz y las letras".

Es de destacar del ensayo de Jaramillo Agudelo la teoría de las clases de lectores que plantea a partir de su experiencia como escritor. Manifiesta el poeta que "...dentro de mí se han desarrollado varios lectores, distintos entre sí. El primero, el papá de todos, el que más quiero y cuido, es el lector sensual, el epicúreo de los libros, el Darío que sólo busca placer en la lectura". (MEN, pág. 40). Prosigue Jaramillo diciendo "Ese primer lector, con justicia puede ser llamado lector erótico; su disfrute es en tiempo presente, como es el goce erótico" (MEN, pág. 41).

El segundo tipo de lector en la teoría de Darío Jaramillo es el lector racionalista, cuyo oficio lo obliga a "escribir sobre el libro que lee". De ahí su afición de dejar constancia por escrito de todo cuanto leía en razón de sus desacuerdos con los autores. De esto manifiesta estar arrepentido. También se muestra complacido que se le haya acabado el oficio de reseñista semanal que por algún tiempo tuvo en una revista de prestigio nacional, ya que su papel en ese semanario no era otro diferente al de sugerir a los compradores de la revista las lecturas que debían realizar.

Y en el tercer lugar está el lector más libre de todos: el lector de novelas y de poesía. Tal vez porque viene engendrado por el primero, y su razón de ser está en el placer que encuentra en los libros de literatura; esta vez rebasando lo puramente erótico para encontrar en la literatura lo imperceptible de los relatos y de los versos de los más grandes autores. Es un lector rumiante. Una especie de lector abeja.

Por el lado de las entrevistas, el panorama no puede ser mejor en este título "Leer para comprender, escribir para transformar", primero de la serie Río de Letras.  Los entrevistados convergen en la necesidad de reacondicionar y resignificar el papel de las Bibliotecas Escolares en las Instituciones Educativas, tan venido a menos en los últimos tiempos. La biblioteca es uno de los espacios que la escuela está llamada a reconquistar para el disfrute del libro y el ejercicio pleno de la escritura creativa Esta una de las coincidencias encontradas en las respuestas de los promotores de lectura. Así mismo piensa Carmen Barvo refiriéndose a la importancia vital que para los niños tiene acceder a los libros y poder tocarlos y ojearlos .  Por su parte, María Osorio manifiesta que "Hacen falta espacios donde los libros se puedan ver, tocar, conocer". (MEN, pág. 142). Queda planteada así una discusión al interior de las Instituciones Educativas sobre el papel que de aquí en adelante debe jugar la Biblioteca Escolar en el marco del Plan Nacional de Lectura y Escritura.

En este debate, la voz de Irene Vasco es una de las más contundente al momento de responder preguntas como "¿Hacen falta espacios para la creatividad?". "Sí. Hacen falta...lo que creo es que, sobre todo, hace falta actualización de los maestros. Siguen imponiendo la lectura de La Vorágine" (MEN, 123).

En fin, el libro "Leer para comprender, escribir para transformar"  se convierte así  en referente obligado para abrir una discusión sobre la lectura y la escritura en la escuela y, además, sirve de "tábano de Atenas" a los docentes colombianos que sueñan con un país de lectores y escritores, y que ahora están embarcados en las 15 velas que navegan hacia el horizonte de la utopía.

Cartagena, enero de 2014.  
        
Leer para comprender y escribir para transformar
Wilson E, Blanco Narváez
wilblanco4@hotmail.com