sábado, 18 de enero de 2014

La ética como eje de la convivencia ciudadana y la confianza social

Importancia de la ética en el INEM Cartagena Co. Comportamiento humano para vivir bien y feliz.


La Ley General de Educación de Colombia (ley 115 de 1994) incluye a la Educación Ética y Valores Humanos dentro del listado de las áreas fundamentales y obligatorias. Áreas que entran al cuello de botella de la exigencia de una intensidad de 6 horas/reloj diarias, por los cinco días hábiles de la semana; el 'ajedrez' o las 'damas chinas' de incluir en el plan de estudios todas las áreas obligatorias; el porcentaje de las ´'optativas' con su carga respectiva; la respuesta de muchos Rectores y Directivos Docentes (en su real saber y entender) es acudir al recurso de la denominación de las asignaturas duras: matemáticas, física, química, idiomas, lengua castellana y biología y las consideradas asignaturas blandas o costuras: Educación Artística; Educación Física; Educación Ética y Valores Humanos; Educación Religiosa y las semiblandas o semiduras (dependen de la actitud de sus docentes: Filosofía, Ciencias Sociales, Ciencias Económicas y Políticas, Geografía e Historia) que entran en una puja o rebatiña sobre quien recibe mayor o menor intensidad horaria.

Fuente imágen: www.utopiasargentinas.blogspot.com

El horario de clases es el resultado final de la relación descendente:

MODELO PEDAGÓGICO > PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL > CURRÍCULO >PLAN DE ESTUDIOS > PLANES DE ÁREA Y ASIGNATURAS = HORARIO

Labor indelegable del Gobierno Escolar (que no puede ser sustituido ni suplantado por ningún 'comité directivo) quien, a través de los órganos colegiados del Consejo Académico y el Consejo Directivo bajo la gestión ejecutiva y el liderazgo dinámico del Rector, debe trazar la hoja de ruta, avizorar el horizonte institucional que por medio de la misión y la visión de la institución, muestran los puntos seguros de partida y de llegada que debe transitar la comunidad.

Destacados y notorios son los afanes del Estado y el Gobierno cuando fija los Planes Decenales de Educación y se compromete con políticas globales (la ONU y sus metas del milenio, entre otras) con unos objetivos claros, precisos y definidos que a partir del ministerio respectivo y su frondosa burocracia, trata de determinar un norte, una ruta segura que desde los entes territoriales, trata de concretizar y consolidar tales fines.

Dentro de cada institución, campea el burocratismo que por medio de las jefaturas de Núcleo y Unaldes, aterriza las directrices que Rectores y Directivos Docentes deberían asimilar en cada establecimiento educativo y poder responderle a la Nación y el País con la formación integral de quienes hacen parte del tejido social.

La Educación Ética y Valores Humanos adquiere –en medio de tal engranaje- una función preponderante al superar los énfasis que se le han otorgado en nuestra historia educativa al pasar de Instrucción Cívica o Reglas de Urbanidad a una emotiva axiología o la mezcla entre religión, moral y proselitismo (a veces sectario y/o fanático) hasta llegar a presentarla como aquello que es: una rama de la filosofía que se encarga de estudiar el comportamiento humano (regido por normas, principios y prescripciones; arte de vivir bien o arte de la felicidad) con un enfoque práctico (después de recorrer todos los sistemas o escuelas éticas) que trata de incidir en los acontecimientos que marcan el contexto social de cada estudiante.

Los lineamientos curriculares del área de Ética y Valores Humanos sugieren la interdisciplinariedad y la transversalidad a lo largo del plan de estudios y los planes de asignaturas —además de su espacio propio— al entender la escuela como escenario de construcción de saberes y construcción de ciudadanía, por lo tanto la didáctica del área no está supeditada a la intensidad horaria que le quede al encargado de repartir las tajadas de este ponqué (la asignación académica) del cual depende la continuidad o no de los diversos docentes del establecimiento.

Tiene primacía la prestación de un servicio educativo pertinente, de calidad, dotado de todas las herramientas pedagógicas, didácticas, ambientales y locativas para que en condiciones óptimas, el estudiante —centro y razón de ser de todo este proceso— pueda alcanzar los logros, metas y fines propuestos.

El marco jurídico actual con la ley 1620 y el decreto 1965 de septiembre de 2013 plantea desafíos y provoca la creación de nuevas condiciones para la convivencia escolar al fijar los ejes de la formación para el ejercicio de los derechos humanos; la educación para la sexualidad responsable y reproductiva; la mitigación de la violencia escolar. Determina los tipos de situaciones que afectan la convivencia; propone una ruta de atención integral que se desarrolla a través de protocolos específicos y en los Comités de Convivencia Escolar, fija pautas de: Promoción, prevención, seguimiento,atención, que deben incidir en la construcción de comunidades educativas como escenarios y territorios de paz

Importancia de la Ética como asignatura en el Plan de Estudios de las escuelas colombianas
JUAN JOSE ROMERO PARRA
jjromeroparra@hotmail.com
Cartagena, 17 de enero de 2014