jueves, 6 de julio de 2017

Magisterio colombiano: Poderosa fuerza sindical. Débil fuerza política

El magisterio es una potencial fuerza política dispersa, al servicio de quienes lo tienen jodido...


El renombrado y con letra mayúscula PARO NACIONAL DEL MAGISTERIO, iniciado el 11 de mayo y levantado, previo acuerdo con el gobierno, el 16 de junio de la presente anualidad, "rankeó" a FECODE, sus filiales y al magisterio — en el ámbito nacional— como una poderosa fuerza sindical, pero paradójicamente es una muy débil fuerza política.

Este hecho no puede pasar impune, debe inquietar la atención y disparar acciones de los dirigentes de carne y hueso, de las distintas expresiones políticas alternativas representadas en los sindicatos de los distintos entes territoriales, obligados a combinar educación sindical con educación y cultura política, porque no se debe olvidar lo que decía Aristóteles: " el hombre es un animal político".

Fuente imagen: www.lacajadepandora.eu

"El sindicalismo colombiano requiere redimensionar sus fronteras ideológicas y políticas y cambiar su accionar corporativista para enfrentar al Estado y los patronos". En esta lógica, el magisterio colombiano tiene las mejores condiciones para practicar un SINDICALISMO DE LIDERAZGO SOCIAL Y POLITICO, si no quiere sucumbir en el aislamiento y en el poco éxito de sus luchas.

Siendo iluso, utópico y hasta como suele decirse: "haciéndose uno la paja mental", se puede hacer la siguiente elucubración: 350 mil maestros fácilmente pueden elegir 7 Senadores de 50 mil votos cada uno; y sí se hiciera el milagro de que esos maestros hicieran un pacto con su "YO", con su destino y con su conciencia ciudadana y política; pero política decente, y adquirieran el compromiso de una cuota electoral de 5 sufragios por maestro, se contaría con 1.750.000 votos. Este sería un caudal electoral importante para incidir fuertemente en la elección de presidentes de Colombia.

El magisterio es una potencial fuerza política dispersa, al servicio de quienes lo tienen jodido, y hay quienes tienen la desfachatez de sindicar a FECODE de sus desgracias. Todo esto es un sueño político, y es que: "soñar no cuesta nada, mono Avelino".

En el pasado; salidos de las entrañas del magisterio hubo 8 Senadores, hoy hay sólo uno, que salió elegido con una pírrica y vergonzosa votación.

El magisterio colombiano debe convertirse en una poderosa fuerza sindical y también en una poderosa fuerza política.

Montería, La Perla del Sinú. Colombia julio 5 de 2017.

Por: Horacio Garnica Diaz.
horagardiaz@hotmail.com