miércoles, 4 de septiembre de 2019

Cartagena Colombia: ciudad sin ciudadanos

Una ciudad en crisis inercial


Dos hechos me llevaron a escribir este artículo sobre la ciudad de Cartagena Colombia. El primero y de mayor relevancia tiene que ver con su situación político, administrativa y social. El segundo, no menos importante, está relacionado con el proceso electoral que se está desarrollando y en el cual no se vislumbra una solución clara que nos indique que los cartageneros vamos a salir del ostracismo y de la crisis de gobernabilidad en que nos encontramos.

La ciudad más desigual


El primero es la crisis de la ciudad que data desde tiempos inmemoriales. Solo basta ver y analizar el panorama en materia de servicios, derechos, exclusión y marginalidad que vienen desde la configuración del país como República. Encontramos que Cartagena históricamente ha sido y es la ciudad más desigual de Colombia y una de las más desiguales de América Latina, donde el ejercicio de los derechos políticos y del poder, han estado conculcados y reservados para ciertos sectores en particular, con la perversa complicidad del centralismo político. Hoy están marcados y determinados por intereses meramente económicos y rentísticos que la han saqueado y arruinado en términos de potencialidades y de posibilidades.

Cartagena de Indias Colombia una ciudad en crisis inercial


Abstención del 78 %


El segundo es el relacionado con el debate electoral que se está desarrollando y que se constituye en una severa preocupación para la comunidad expectante. Hay un abstención demencial del 78%. Bien es sabido cuál ha sido y es, la cultura de la gran mayoría de la población cartagenera, que posee una ciudadanía sin ciudadanos, una cultura bien arraigada que ha dado al traste con la ciudad y nos ha dado una connotación de ciudad-paria, constituyéndonos en el hazmerreír en materia política y administrativa frente al resto de ciudades del país, donde sus habitantes han alcanzado una mayoría de edad y han entrado por el desarrollo y el mejoramiento de las condiciones de vida. Ver Delitos electorales en Colombia

El desarrollo de la ciudadanía


El concepto político de ciudadanía desde la teoría política contemporánea se concibe y se enmarca en la posibilidad que tiene el hombre como ciudadano y como miembro imprescindible de una organización política, llámese estado o ciudad, de desarrollar y ejercer sus derechos en igualdad de condiciones, sobre la base de las diferencias de pensamiento, credo o situación social y económica, como se manifestaron en las ciudades-estados de la antigüedad y en las ciudades italianas, en las cuales según Max Weber encontramos por primera vez el desarrollo del homo-políticos y el homo-económicos, respectivamente.

Pareciera que los cartageneros no hubiésemos comprendido el alcance y la magnitud de lo que significa ser ciudadanos y de las garantías que nos trajeron a los hombres y mujeres del mundo los hechos y las teorías filosóficas, antropológicas y políticas que florecieron en Europa con la Ilustración, la Revolución Francesa y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de cuyas fuentes bebieron las sociedades y países civilizados para la construcción de sus democracias y de sus constituciones políticas.

Una ciudad sin ciudadanos


Ese es el espectro de Cartagena Colombia, una ciudad sin ciudadanos. Llena de vencejos, que se resiste y se niega a transitar por los caminos del desarrollo del ejercicio de la ciudadanía. Las mayorías, en un acto de indignidad, entregan el poder y la facultad que les da su condición, a unos pocos, casi siempre con menos principios morales y éticos, para que decidan su suerte y la de sus comunidades, con las consiguientes consecuencias que de ello se derivan y que tienen a amplias capas de la población en la ignominia y el abandono institucional.

Todo ello, contrapuesto a la condición de ciudadano, originada del contexto histórico-político y filosófico que lleva inherente unos elementos en cuanto ser, como son la libertad, la fraternidad, la libertad, la igualdad, la dignidad, la ética y la moral.

Por Luis Alfonso Ramírez Castellón rector de la Institución Educativa Soledad Acosta de Samper en Cartagena Colombia (Especial para www.docenteinem.org)

Artículo del profesor Luis Alfonso Ramírez Castellón sobre la crisis en la ciudad de Cartagena de Indias Colombia


3 comentarios:

  1. No hay ciudadanía porque no se educa para formar ciudadanos.Los PEI no se hacen con verdaderos diagnósticos sino que son trasplantados de otros regiones y se atreven a comparar la educación de Singapur y de Finlandia con la nuestra y traen estándares que no tienen cómo cumplirse

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  2. No hay ciudadanía porque no se educa para formar ciudadanos.Los PEI no se hacen con verdaderos diagnósticos sino que son trasplantados de otros regiones y se atreven a comparar la educación de Singapur y de Finlandia con la nuestra y traen estándares que no tienen cómo cumplirse

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  3. ¿Y que tal si planteamos también una solución desde el punto de vista de educador y pedagogo desde la escuela?

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