sábado, 22 de agosto de 2020

La letra con sangre entra

A los niños de mi generación nos quisieron inculcar el hábito de la lectura con textos insufribles y obligatorios como La araucana, La odisea o El cantar de Mio Cid. Eso es como pretender que alguien le pierda el miedo al agua lanzándolo a un estanque junto con un caimán. Y no contentos con eso, quizá para hacer más tenebroso el asunto, los profesores se encargaban de arrojar al estanque uno que otro tiburón; es decir, luego de la lectura (que ya de por sí era una pesadilla) los niños debían además hacer el análisis literario de esas obras. Tiempo después —cuando ya no había remedio— tenían el descaro de preocuparse por el bajo promedio de lectura de los jóvenes.

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Imagen: web

¡Pero acaso qué esperaban! Pues claro que le íbamos a huir a los libros, si desde pequeños nos enseñaron que son una especie de tortura y no ventanas que nos permiten asomarnos a otros universos. Borges creía que la lectura debía ser una de las formas de la felicidad y por eso veía como un contrasentido forzar a alguien a leer; creía que hablar de lectura obligatoria era como hablar de amor obligatorio: un disparate. Sin embargo, ese disparate se ha extendido por las escuelas de manera infame por generaciones. No señor, la letra con sangre no entra; queda en forma de cicatriz, que es muy diferente. Es casi como decir que el amor se mete.

domingo, 9 de agosto de 2020

Nacimiento y difusión de la Salsa en el Caribe colombiano

Una aproximación historiográfica de la salsa en la costa atlántica de Colombia


Salsa: amalgama de ritmos afroantillanos aglutinados bajo un rotulo comercial con el que fueron difundidos, que tuvo su advenimiento en la ciudad de Nueva York a finales de la década de los sesenta o a principio de los años setenta.

Resultaría imposible hilvanar una perspectiva histórica cercana a la realidad, sobre el nacimiento y difusión de la denominada música salsa en el caribe colombiano, sin entrar a considerar la influencia de la música popular cubana a través de algunos de sus géneros básicos como el son, el cha cha chá, la guaracha, las descargas, la pachanga y el mambo; por citar los más representativos y los formatos sonoros tipo: sextetos soneros, orquestas charangas, sonoras, combos y big bands; por citar solo algunos de los elementos más representativos y de mayor incidencia, dada su notable influencia tanto en los músicos, como en los oyentes y seguidores de estos pegajosos ritmos de la vertiente caribeña.

Con lo anterior, se ratifica la necesidad de construir una historia sobre la salsa en el caribe colombiano, y en particular en nuestra región sabanera; la cual abarcaría nuestros departamentos de atlántico, bolívar, sucre y córdoba; con un amplio territorio en el litoral caribe, aun sin referentes históricos escritos dentro de un texto en especial; partiendo del rigor que se precisa, dada su basta y dispersa producción discográfica a través del territorio en referencia.

Kalamary Big Band Cartagena Colombia