domingo, 9 de agosto de 2020

Nacimiento y difusión de la Salsa en el Caribe colombiano

Una aproximación historiográfica de la salsa en la costa atlántica de Colombia


Salsa: amalgama de ritmos afroantillanos aglutinados bajo un rotulo comercial con el que fueron difundidos, que tuvo su advenimiento en la ciudad de Nueva York a finales de la década de los sesenta o a principio de los años setenta.

Resultaría imposible hilvanar una perspectiva histórica cercana a la realidad, sobre el nacimiento y difusión de la denominada música salsa en el caribe colombiano, sin entrar a considerar la influencia de la música popular cubana a través de algunos de sus géneros básicos como el son, el cha cha chá, la guaracha, las descargas, la pachanga y el mambo; por citar los más representativos y los formatos sonoros tipo: sextetos soneros, orquestas charangas, sonoras, combos y big bands; por citar solo algunos de los elementos más representativos y de mayor incidencia, dada su notable influencia tanto en los músicos, como en los oyentes y seguidores de estos pegajosos ritmos de la vertiente caribeña.

Con lo anterior, se ratifica la necesidad de construir una historia sobre la salsa en el caribe colombiano, y en particular en nuestra región sabanera; la cual abarcaría nuestros departamentos de atlántico, bolívar, sucre y córdoba; con un amplio territorio en el litoral caribe, aun sin referentes históricos escritos dentro de un texto en especial; partiendo del rigor que se precisa, dada su basta y dispersa producción discográfica a través del territorio en referencia.

Kalamary Big Band Cartagena Colombia

Los primeros discos que llegaron al caribe colombiano


Los primeros discos cubanos llegaron al Caribe nuestro, muy probablemente en la segunda mitad de la década del veinte. No existían listas de éxitos que nos indiquen hoy, cuáles eran los sucesos musicales del momento, por lo cual el investigador de historia musical debe recurrir a otras fuentes. En efecto como no existía industria fonográfica colombiana, los discos eran importados y los periódicos publicaban regularmente la lista de discos recién llegados y ellos nos proporcionan hoy valiosas indicaciones sobre las preferencias musicales de la época.

“ No se sabe con exactitud cuando llegó al país el primer disco afrocubano, pero si se ha logrado comprobar que entre septiembre de 1927 y julio de 1929, llegaron a Barranquilla las siguientes canciones: Son de la Loma, Juramento, Regáleme el Ticket, Mariposita de Primavera, Luz que no alumbra, Dulce embeleso, Elixir de la Vida, Mujer Celosa, El que siembra su maíz, Santiaguera, La Noche Triunfal (Trio Matamoros); Elena la cumbanchera, Eres mi lira armoniosa, Un meneíto suave, Son las dos, La Chambelona, Te Odio, Criolla Carabalí, Nieve de mi vida, Ofelia mía, La Campana, Mi Guitarra, Coralia, No me maltrates mucho, Recuerdo imperecedero, Mamá Inés y Amparo (Sexteto Habanero), Mamita déjame ir, En la Habana, Pájaro Lindo, La Dulzura del Son (Orquesta de Antonio María Romeu), Rumba Guajira, El Clavel, Pavo Real ( Rita Montaner), Pepillito, Ay Guarina, Esas no son cubanas (Sexteto Nacional), Palmira y El Manisero (Emilio de Grandy), La Paloma (Fabio Plasencia), Royal y Nene (Orquesta de Félix González). Esto es artillería pesada capaz de derribar cualquier muralla, como en efecto ocurrió.” (1)

Atado al tema de la llegada a Barranquilla de las primeras sonoridades procedentes de Cuba, resulta igualmente determinante el nacimiento de la radiodifusión en Colombia y justamente en la Puerta de Oro de nuestro país, la cual tiene lugar el 8 de Diciembre de 1928, con la inauguración de la primera radiodifusora en Colombia bajo la sigla HKD la Voz de Barranquilla de Elías Pellet Buitrago, canal radial por el cual se difundiría a partir de ese momento gran parte de la amplia discografía cubana llegada al puerto.
Posteriormente a la época antes mencionada, se produce la llegada a Barranquilla de la Orquesta Panamá All Stars, autora del disco El Tambor de la Alegría que estaba causando sensación en Barranquilla y Ciénaga (Magdalena) cuna de las célebres academias, las cuales marcarían un hito en la historia de la música popular costeña, a la cual hace referencia el historiador barranquillero Alfredo de la Espriella.

Paralelo a las situaciones anteriormente descritas, aparecieron en territorio costeño los primeros escritos sobre música costeña, que si bien carecían la mayoría de ellos de la metodología idónea que requiere una investigación de rigor, constituyeron un valioso acopia de materiales de apoyo.

En 1.942, el músico curazaleño radicado en Barranquilla Emirto De Lima, egresado del Conservatorio de Paris y corresponsal de Vincent D` Indy, publicó Folklore Colombiano, un libro dedicado en su mayor parte la música costeña. Curiosamente, este autor tan cosmopolita se asemeja a los folkloristas en su prevención frente a los formatos denominados jazz band, de moda en aquellos tiempos, suponiendo que desplazaban y descomponían a la música típica de la región. Se refería De Lima nada menos que a la Emisora Atlántico Jazz Band, dirigida por el italiano Guido Perla, una de las mejores orquestas que haya tenido este país, portadora de influencias jazzísticas y cubanas que no eran tan ajenas a la cultura local como creían los folkloristas y en todo caso, escuela de la época dorada de la música costeña por obra de un ilustre trompetista suyo: Pacho Galán. (2)

Capitulo aparte merece la creación de Discos Fuentes el 28 de Octubre de 1934, en Cartagena de Indias, pionera de la industria fonográfica en Colombia y una de las más antiguas de América Latina. Discos Fuentes, ha conformado uno de los catálogos más amplios e importantes del mundo de la música hispana y del continente americano, la cual contribuyo enormemente a la difusión de la música costeña, al igual que de la salsa tanto en la costa norte, como en nuestro país. Discos Fuentes Edimusica S.A., como es conocida hoy en día, trasladó sus estudios en 1.960 a la ciudad de Medellín, ciudad en la que aún permanece irradiando éxitos musicales.

Dadas las anteriores consideraciones, resulta lógico inferir que los orígenes de la denominada salsa tanto en Colombia como en el caribe nuestro pueden hallarse sin duda alguna geográfica y temporalmente, en el ejercicio pionero de músicos en la Costa Caribe colombiana durante la década de 1960. Casi de manera simultánea la salsa se practicó con asiduidad en buena parte del territorio caribeño.


La salsa en la costa caribe colombiana


El sociólogo caleño Roberto Carlos Lujan, autor de un texto capital a mi juicio, para investigadores del fenómeno salsa en nuestro país, Las Audiciones de la Salsa en Cali - Caracterizaciones Sociológicas, en su trabajo Apuntes para una perspectiva histórica sobre la salsa en Colombia, se refiere de manera acertada a que 
“ la década de los 50’s fue el referente inmediato de muchos músicos y agrupaciones que desarrollaron su trabajo en torno a la música popular del caribe colombiano, durante el decenio del 60. Músicos ilustres por su excelencia artística, directores por derecho propio, como Lucho Bermúdez, quien dirigió La Sonora Silver y grabo también con su propia orquesta los pegajosos temas Chaleco y Pantalón y El Peroné acompañado por la voz del cubano Bienvenido Granda ; Pacho Galán, grabó igualmente temas de corte salsoso como el número Boogaloo en salsa o Bongo Aguacatero, cultivaron, mambos, danzones, guarachas y sones, con los cuales ayudaron a crear cierto gusto y disposición  para practicar este tipo de músicas cubanas. También contribuyeron en este sentido, La Sonora Tropical de César Pompeyo, (Aquí está el Son), la Orquesta Sonora dirigida por Edmundo Arias - director luego de su propia sonora - con el cantante Argemiro Bastidas (Ojos Chinos y Birthay Batanga), Juancho Esquivel y su Sonora, Estercita Forero (La Piña Madura y Micaela) con Bimbi y su Trio Oriental, La Sonora Cordobesa de Montería, dirigida por Simón Mendoza (Chiquicha),La Sonora de Lucho Better, pianista director y arreglista barranquillero pegó temas como, (El Gallo de mi vecina y A bailar pachanga), Roberto de la Barrera y su Sonora, excelente pianista y director musical cartagenero (Se formó la salsa , Mi Orquesta y Mi son montuno).”

Los Corraleros de Majagual


La experiencia pionera de la salsa en la costa caribe y de Colombia en general, recae en la histórica formación Los Corraleros de Majagual, un verdadero Todos Estrellas locales, fundado en 1961 en el barrio Majagual de Sincelejo. Esta agrupación musical una especie de Bass Sabanero, en la visión del sociólogo barranquillero de raíces sahagunenses Jorge Nieves Oviedo, mixtura sonora, formada por acordeón, trombones, saxos y clarinetes (conocido comúnmente como “sonido corralero”, mezclados con una percusión de congas, timbaletas, cencerro y platillos, es considerada la primera fusión relacionada con la denominada música salsa en nuestro país.

En una primera etapa, se acompañaron con un contrabajo (en algunas versiones, con un guitarrón mexicano), pero luego dieron un salto que resultó determinante en el desarrollo de toda la música de acordeón posterior: la inclusión de un elemento propio del naciente rock, el bajo eléctrico, con el que incorporaron una nueva voz a la que, incluso, en algunas piezas se le dio protagonismo. Ésta es tal vez la más importante innovación rítmico-tímbrica de la música del Caribe colombiano que después fue aprovechada a fondo por Alfredo Gutiérrez y por el Binomio de Oro, amén de todo el vallenato comercial posterior.

Si bien se ha dicho que el formato “corralero” fue idea de Antonio “Toño” Fuentes, dueño y director de la conocida disquera; el término lo tomó de la formación musical del músico Pedro Alquerque, nacido en el corregimiento de Las Cruces, municipio de Colosó, departamento de Sucre, —información suministrada por el investigador musical sucreño Jesús Sarmiento Chadid—, fundador de los “Corraleros de Astillón” en 1.942. Alquerque juglar de tiempos inmemoriales fue el creador del primer grupo que integró instrumentos de viento con Acordeón. La instrumentación del grupo estaba compuesta por: 
“... un bombardino y una trompeta con los cuales Alquerque integrando su viejo acordeón, un clarinete, y los cueros, formalizó el primer conjunto corralero del país, grupo que gustó por la innovadora marcación rítmica." (3)
Corraleros de Majagual

Pero la propuesta que se cristalizó con Los Corraleros de Majagual no se quedó en las márgenes, en cambio pasó a ocupar el centro de la escena en el mercado musical. Ellos no se limitaron a unos cuantos tipos de géneros. Desarrollaron a plenitud una actitud universal que les permitió incluir en su repertorio variados ritmos, manteniendo un alto nivel de calidad (de mayor mérito, si tenemos en cuenta las condiciones técnicas de las grabaciones de la época), composiciones propias o tomadas, en distintos géneros como merengues, descargas, porros, cumbias, paseítos, entre otros.

Si bien se ha dicho que el formato corralero fue idea de Antonio “Toño” Fuentes, el dueño y director de la conocida disquera Discos Fuentes, movido por el deseo de competir con Aníbal Velásquez, la verdad es que en ello participaron activamente Calixto Ochoa, Alfredo Gutiérrez y César Castro, como narra Fausto Pérez Villarreal (2001). Además, tal formato “corralero” tuvo antecedentes a comienzos del siglo XX, aunque sin una conexión demostrable con la propuesta de Fuentes y los tres músicos mencionados. Según el investigador sucreño Manuel Huertas Vergara, ya fallecido, esta combinación de acordeón con instrumentos de vientos de la banda ya se había ensayado mucho antes hacia 1912, hipótesis por demostrar. (4)

Los Corraleros de Majagual constituyen tal vez la más formidable conjunción y combinación de talentos musicales reunidos en un mismo grupo que haya conocido el caribe colombiano. Innovaron, experimentaron, interpelaron libremente a la tradición y a la música comercial de su tiempo y transformaron por completo tanto la música de acordeón como la música de la región caribe en general. Músicos, compositores, cantantes y arreglistas como Alfredo Gutiérrez, Calixto Ochoa y César Castro, los fundadores; Eliseo Herrera, Ignacio Nacho Paredes (Gabriel Ignacio Núñez Paredes), Lisandro Meza, Julio Erazo, Tony Zúñiga y Lucho Argaín. Instrumentistas como Rosendo Martínez, Enrique Bonfante, Fran- cisco “Chico” Cervantes (quien popularizó el famoso grito “nos fuimos” de Nacho Paredes que identificaría a Los Corraleros), Virgilio Barrera, Manuel Cervantes, Julián Díaz, Los Hermanos Benítez (Edilberto, Tomás, Leonel y Neil), Carmelo Barraza, José “Cholo” Cáceres, entre otros, acompañaron el grupo en varias etapas. (5)

Los Corraleros de Majagual destronan a la música de orquestas con formatos internacionales de las posiciones de dominio en el campo musical, y para lograrlo, en lo que concierne a la propuesta musical combinan al mismo tiempo lo local, lo nacional y lo internacional, lo popular y lo mediado, lo rural y lo urbano, lo tradicional y lo moderno, lo espontáneo y lo calculado, lo solemne y lo changonguero. Además, en lo que corresponde a los contextos, su vinculación con la poderosa disquera Fuentes y algún cambio tecno social que se habían empezado a dar desde los primeros años del decenio de los sesenta, resultaron decisivos en la reafirmación del fenómeno. (6)

Gran parte de los músicos que hicieron parte de esta formidable agrupación, crearon sus propias orquestas, como es el caso de Alfredo Gutiérrez, Chico Cervantes, Lisandro Meza, Calixto Ochoa, Lucho Pérez y Cesar Castro entre otros. El grupo tuvo la oportunidad de viajar en 1969 a Nueva York y alternar con Johnny Pacheco y su grupo. De especial interés resulta su LP Salsa con los Corraleros de Majagual, en los años 60’s (Mondongo y Don Eliseo). El desarrollo musical de la carrera artística del grupo insigne de la música caribeña merece un tratamiento especial, dado el hecho de que en su momento llego a ser considerado el más importante colectivo de música tropical no solo en Colombia, sino también en Latinoamérica.

El saxofonista “Michí Sarmiento” (Blas Emiro Sarmiento) hijo del clarinetista Clímaco Sarmiento, con su agrupación “Los Bravos”, nacido en Labarcés, corregimiento de San Onofre (Sucre), pero formado musicalmente en Cartagena, tuvo la oportunidad de alternar en Cartagena en 1969, con la banda venezolana Federico y su Combo. “Michi” alcanzó a grabar un puñado histórico de discos, los cuales son hoy procurados por decenas de coleccionistas. Uno de ellos es Tremendo (Fuentes, 60’s) con su Combo Bravo, el cual incluye canciones como El Negro y Ray, Cum Cumbele, El sonerito y Aquí los bravos, Sonríe, Navidad con Michí, entre otros.

Es preciso señalar que en compañía del Licenciado Remberto Campo Torres, con quien compartí la dirección de programas radiales en las Sincelejo (Sucre) como : “La Hora de la Salsa”, “Salsa Ritmo y Sabor”, “Siempre en Domingo”, Conexión Latina”, por las emisoras (Radio Costanera, ya desaparecida), Radio Sincelejo, Radio Chucuri, Radio Caracolí, hace más de veintinueve años, al igual que en Unisucre F.M. Estéreo, en donde he tenido la suerte de participar en programas especializados en música afro latina como Mi Jaragual y Latin Jazz, he venido sosteniendo algo que es perfectamente verificable, y es el hecho de que existe una marcada diferencia entre los temas de la denominada salsa que se constituyen en éxitos dentro de un mismo trabajo musical, llámese larga duración, sencillo o C.D en Cali, que los que pegan en el gusto musical del oyente en Barranquilla, Cartagena, Magangué, Montería, Lorica, Sincelejo, Corozal o Tolú, por solo citar algunas de las más representativas ciudades de la costa caribe colombiana, donde la salsa tiene un importante número de seguidores.

El furor por la música salsa en Barranquilla debe rastrearse a partir de la visita de Richie Ray y Bobby Cruz a esa ciudad en febrero de 1968. Dicho auge al parecer se dio de manera simultánea, al menos en términos de recepción e identificación de manera especial, en ciudades como Barranquilla, Cali, Medellín y Cartagena.

En la década del 70 encontramos el trabajo de agrupaciones como el Afro combo dirigido por Pete Vicentini con el cantante Jackie Carazo, quien grabó el larga duración El  nuevo  sonido  del  Afro   combo,   el   cual   incluye   canciones   como Guaguancó pa’ ti, Dale yaré, temas exitosos en la capital del valle del cauca, no teniendo tanto éxito en nuestras ciudades caribeñas a diferencia del El Huevo, éxito rotundo en toda la Costa Caribe colombiana. Otra agrupación que causó furor en su momento fue la orquesta cartagenera de Toño Beltrán, conocida como “Toño y su Combo” (Salsa Barranco y Guaguancó y Sabor), la cual se destacó a finales de la década de los sesenta y en los años 70. En los años 60 ’s, Demetrio Guarín y el Súper Combo Los Sucreños de Sincelejo, al igual que Alfredo Gutiérrez y los Caporales del Magdalena o con su grupo Los Revolucionarios, practicaron la salsa combinando acordeón y trombón.

Quizá hasta ahora, no se había tenido en cuenta la presencia del acordeón en la salsa de los años 60’s, aspecto que aguarda por un acercamiento y revisión más a fondo. La banda pionera en la inclusión del acordeón para la práctica salsera es sin duda Los Corraleros de Majagual, agrupación la cual grabó Descarga de acordeón. El acordeonero Aníbal Velásquez, es otro histórico músico que incursionó en la música caribeña trabajando con acordeón en versiones como: Descarga Loca, La Carcajada, Tu reloj Pastora y El cumbanchero, por citar solo algunos.

El grupo Candelario y su Combo, grabó la canción salsa vallenata, las referencias de esta agrupación son limitadas, lo cual dificulta un mayor conocimiento de su labor artística. La Charanga Cosa Nostra irrumpe igualmente en el ambiente con temas como: La Cosecha y Castígame Señor, al igual que Toño Críales y su Sexteto (Charanga en Barranquilla y A bailar el Currule).

En Cartagena, la agrupación Los Chicos Malos, bajo la dirección de Victor del Real “EL Nene” también publicó temas de salsa que gozaron de la entera aceptación del público como: Don Ramón y Miel de Abejas, con el destacado cantante Wachy Meléndez, célebre por acompañar como corista durante muchos años a Álvaro José Arroyo (Joe Arroyo) dentro de las agrupaciones que él cartagenero dirigió.

Alcibíades Acosta Cervantes, mejor conocido como Alci Acosta, intérprete de boleros, quien hizo parte un tiempo de la agrupación de Los Diablos del Ritmo, radicada en Sincelejo y dirigida por el maestro Pello Torres, grabó el número de Tite Curet Periódico de Ayer. Su hijo Checo Acosta, ha profesado una inocultable admiración por Héctor Lavoe, por tal motivo en sus diferentes grabaciones ha consignado homenajes a dicho cantante boricua. Los Hermanos Martelo, grabaron con el cantante Edison Adoncilla, versiones de canciones como Catalina La O y Periódico de ayer. Grabaron además con el sello francés Pathè Marconi. Es importante puntualizar que la práctica musical de la salsa como tal, encontró desarrollo en Cartagena como ya lo señalamos anteriormente. Por ejemplo, El Súper Combo Curro, dirigido por Curro Fuentes y en algún momento por Pacho Galán, tuvo en su nómina a Clodomiro Montes (timbal), quien tocó con Pedro Laza y sus Pelayeros en los 50’s. Del Súper Combo Curro se recuerda la interpretación de números como Santana en salsa, Salsa del meneo y Puerto Rico zumbando, entre otros. 

El Combo Caliche bajo la Dirección de Joe Madrid, realizó grabaciones en Barranquilla en 1977, para el Sello Philips Colombia Salsa de Otro Mundo con la Voz de Freddy Cruz, en 1977 y en 1979 un nuevo álbum entre cuyas canciones se destaca Los Soneros de Cuba, para el Sello Polydor. Alfonso Piña Cogollo y sus Sanmarqueros, produjo el éxito Guajira de mis sueños, con la interpretación del toluviejano Jaime Urzola Torres. Su hermano el cantante Juan Piña Valderrama, reconocido por su trabajo en la música tropical colombiana, grabó con su Orquesta Revelación, bajo la dirección musical de Carlos Dario Piña, los temas Ven a San Marcos y Pachanga a Cartagena. Otra de las agrupaciones exitosas de la época fue Ariza y su Combo, pegando temas famosos como: La Descarga del muerto y Charanga en descarga, entre otros.

Las grabaciones como líderes de grupo, de músicos como Aníbal Velásquez (1936) y Lisandro Meza Márquez se inclinaban por una práctica musical que consideraba decididamente lo afrocaribeño, principalmente las músicas cubanas. Velásquez, realizó grabaciones como Aníbal Velásquez y su Tremenda Salsa (Fuentes, 60’s), el cual incluía boogaloo, descargas, guarachas y guajiras, entre las cuales pueden citarse Qué pasó, Santo amor y Descárgate Nicolás, entre otras. El Lp Sones de Colombia para Cuba (Tropical, 60’s) el cual incluyó la versión del manisero. En otros álbumes, incluyó números inéditos como Descarga tropical, Guaracha en España, Preparen Candela y Cachita, entre otros. Por su parte, Lisandro Meza grabó con su Combo el Lp Salsita mami (Fuentes, 60’s) versionaba números de la salsa como Cuca la loca, discriminado en el disco como Descarga. Dicho disco incluye la destacada interpretación Me quedo en Cali, El Negro Simón, entre otros con los cantantes Lucho Peñate y Lucho Gómez.

El pianista cartagenero Ladislao “Lalo” Orozco, trabajó con Pedro Laza y sus Pelayeros -banda fundada en 1952- y la Sonora Dinamita, lideró luego su Combo Sabroso, en los años 60’s, y alcanzó a dejar grabadas algunas pachangas y descargas. Manuel Cervantes dirigió la agrupación Salsa Corralera, la cual grabó un par de Lps. Uno de ellos fue Salsa Corralera (Caliente, 70’s). Incluyeron versiones de canciones como Dolor y amor, Guaguancó de los violentos y Guajira gogo, con los cantantes El negrito Sabor, Alcides Díaz y Rafíco Restrepo. En la costa caribe colombiana, durante los años 60’s proliferaron las sonoras, tales como la Sonora Vallenata, la Sonora Curro de Barranquilla, la Sonora Colombiana y la Sonora Pelayera, entre muchas otras. 

Algunas orquestas en Barranquilla intentaban abrirse paso en los primeros años de la década de 1970. La Protesta, liderada por Aurelio Mendoza, fue una de ellas y logró contar con los vocales Joe Arroyo, Johnny Arzuza y Oswaldo Waldo conocido como Michy Boogaloo -recordado por su trabajo con Alma Latina-, Orquesta Tabú de New Yersey y Makambila, entre otras- quienes participan en la grabación del Lp La Protesta de Colombia (CBS, 1975) del cual se destacan las canciones El son de la Protesta, Sólo he vivido, y Once rumberos, entre otros.

Álvaro José Arroyo González Joe arroyo


Posteriormente, Joe Arroyo quien canto de niño en Bocagrande, frente a la playa, en la parte posterior del antiguo Hotel Americano con la Orquesta de Mincho Anaya. Grabó posteriormente con la Orquesta del maestro Manuel Villanueva, pero su catapulta musical se da con su incorporación al Supercombo “Los Diamantes”, del maestro Rubén Darío Salcedo (en la plaza de Majagual en Sincelejo), dirigido musicalmente por el trompetista sanmarquero Walter Castro, quien acompañó posteriormente en estas mismas lides a Francisco “Chico” Cervantes. Arroyo pasó después a La Protesta de Colombia de los Hermanos Boiga Valdez en la ciudad de Barranquilla, antes de ser reclutado por el maestro Julio Ernesto Estrada Rincón (Fruko), para su banda Los Tesos con base en Medellín, luego de lo cual crea su propia orquesta la Verdad, convirtiéndose en un exitoso solista. Por esta orquesta pasó también el cantante Jesús Chucho Nuncíra. Tito Nuncíra, hermano de Chucho, trabajó como cantante con el Conjunto Sazón en Barranquilla.

Joe Arroyo (WEB)

En los años 80’s, apareció la interesante Orquesta Raíces en Barranquilla por iniciativa del pianista y posterior director Gregorio Mendoza y los cantantes, Charlie Gómez y Freddy Cruz, quien grabó su primer LP Abriendo camino, el cual incluye Dame la mano; aparte de otros números como, Tu serenata y El pescador, entre otras. Su LP Que viva la salsa, el cual incluye el interesante número Guaguancó pa’ la calle. El timbalero sucreño Rafael Benítez Tordecilla, oriundo de San Antonio de Palmito, es una leyenda viva de la salsa en Colombia, en su orquesta cantó Johnny Moré. Trabajó en Venezuela con la orquesta La Playa, en nuestro país con el Combo de Michí Sarmiento en 1968, con Alfredo Gutiérrez y sus Estrellas y con Los Corraleros de Majagual. Benítez logró grabar dos discos con su charanga, entre ellos el pegajoso álbum Rafa con Son y Charanga, en los que participa como artista invitado el violinista cubano, nacionalizado y radicado en Colombia Alfredo de la Fe. Charlie Plá junto a sus hermanos (Ricardo y Bernardo), grabó con su orquesta La Razón, el LP Campana pa’ to los barrios (Sonolux, 1987). En este fonograma se destacan las canciones Mi barrio pobre y Pura brujería. El pianista Joe Madrid, publicó varios discos de salsa en Colombia, como La moña y Llegó la salsa, en algunos de ellos contó con la presencia del cantante Jairo Licazale – quien cantó con la orquesta La Melodía, y falleció en 1997-, quien tuvo la oportunidad de integrar la orquesta de Pacho Galán. (7)

La Sonora Camagüey, fundada en 1995, grabó en 1997 su primer disco dedicando su trabajo al repertorio promovido por la Sonora Matancera, destacándose números como En el bajío (voz Linda Castillo) y Cien mil cosas (voz Roberto Acosta). Los Titanes, agrupación liderada por el trombonista barranquillero Alberto Barros Caraballo, grabó su versión del inolvidable Mi gente, con el cantante Saulo Sánchez, él mismo que grabó en Nueva York con Louie Ramírez, en los años 80 y quien acompaño en las voces al Cartagenero Jorge Bazán, en el primer trabajo musical del Grupo Niche, liderado por Jairo Varela Martínez, titulado Al Pasito, prensado por Discos Daro.

En el Departamento de Sucre cabe destacar al pianista toludeño Francisco “Pacho” Castellar Alvis, Director de la Banda de Banda de Músicos de la Base de Entrenamiento de Infantería de Marina de Coveñas, al igual que la agrupación del majagualero Alfaro Arrieta Hernández,Tarulla Mix, quien ya tiene en el mercado cinco trabajos musicales con artistas todos de la región, entre los que sobresale el Abum EL Tarullazo el cual contiene los temas éxitos Descarga celestial, Tierra Colora y Prefiero El Campo,(Con sabor a salsa y algo más)- Zoo Charanga, Sin Dios Somos Nada, Génesis Mojana al igual que el compositor y arreglista sinceano Leonardo Gamarra con sus éxitos Orquídea Salvaje, tributo a la actriz colombiana Flora Martínez protagonista del filme Rosario Tijeras y La Hija del Sol, incluidos dentro del álbum de su autoría Perfiles. También sobresale en el firmamento salsero de Sincelejo el grupo Carivana Son, bajo la dirección musical del cuatrista Alberto Gómez Jiménez, entre los cuyos temas musicales cabría resaltar: Bello Llano y Yolanda y una serie de trabajos en la onda de la salsa de diferentes compositores como Arturo Martínez El Caqui, Jaime Urzola Torres, Edilberto Pérez El Conejo, Freddy Navarro, entre otros.

Jesus Javier Molina Acosta

Capítulo aparte merece el joven genio de nuestra música, el pianista, tecladista, multinstrumentista y arreglista  de salsa y jazz latino, el sincelejano Jesús Javier Molina Acosta de solo 24 años, quien se inició a la temprana edad de 12 años tocando el saxo alto, el soprano y la flauta, hasta los 15 años cuando decide cambiarse en definiva para el piano, en el cual ha desarrollado estilos como el Jazz tradicional, el ragtime, el stride piano jazz e impar metters y del Jazz Moderno. Entre los años de 2014 y 2016 hace una aparición importante en la escena del jazz colombiano, ocupando el primer lugar en Barranquijazz para agrupaciones colombianas en el 2014, al igual que en el Festival Golondrina de Plata en Montería, y en el Festival de Jazz de Quito (Ecuador), también actúa como invitado especial en el Festival de Jazz de San Francisco de Campeche (México) junto a la banda estadounidense de Jazz fusión y Smooth jazz, Spyro Gyra. En mayo de 2016, recibió el grammy latino Beca Adward, obteniendo el premio Juan Luis Guerra, el cual le mereció una en beca otorgada a un solo estudiante de la comunidad Iberoamericana, siendo elegido para completar sus estudios musicales durante cuatro años en la prestigiosa Berklee College of Music en Boston, (MA) Estados Unidos, la cual acaba de concluir en mayo del presente año.

Molina Acosta ha compartido escenario y participado en grabaciones con figuras de la talla Herbie Hancock, Juan Luis Guerra, Arturo Sandoval, Marcos Witt, Cory Henry, Avery Wilson, Joey de Francisco, Nathan East, Jordan Rudess, Marco Minnemann, Eric Marienthal, Milton Salcedo, Gabriela Soto, entre muchos otros, quien afirma, “deberle todo a Dios su maestro por excelencia y su salvador”, haciendo gala de su cristianismo confeso.

En 2018 Jesús Molina fue invitado a la 5ª gala de jazz en el Tribeca Centro de Artes escénicas como parte del Festival de Jazz de Nueva York, donde compartió escenario con el legendario bajista John Patitucci, el legendario trompetista Randy Brecker, Francisco Mela en los tambores y Bobby Cura en la percusión.

Justo Almario

Otros músicos de altísimo nivel constituyen igualmente orgullo para la música del departamento de Sucre, el Saxofonista Justo Almario radicado en Estados Unidos hace cerca treinta años y el Vibrafonista Jorge Emilio Fadul, residente en Bogotá hace ya algún tiempo, Gustavo Castellar músico toludeño y bajista del mismo grupo quien trabajo por más de veinte años en la orquesta del Casino de Curazao y al igual que el vocalista del mismo puerto Luis Daniel Cabarcas, corista de la Combinación Perfecta de Ralph Mercado desde hace varios años, al igual que el bombardinista, trombonista y arreglista Ramón Darío Benítez Benítez, nacido en Las Llanadas de Corozal (Sucre), quien luego de estar radicado en Miami por cerca de diez años y quien militara en las huestes del prestigioso Grupo Niche, aparte de colaborar con más de una docena de grupos internacionales de salsa en los Estados Unidos, regreso hace un par de años a Bogotá, ciudad en la que reside hoy en día. 

Otro baluarte de la música sucreña lo constituye Willy Salcedo, percusionista corozalero hijo del maestro Pedro Salcedo, Director de la Orquesta de su mismo nombre, quien residió en Cali durante varios años, actualmente radicado en Bogotá, quien funda su agrupación en 1.974, acompañando a cantantes de la talla de Celia Cruz, Celio González, Nelson Pineda y Roberto Ledesma entre otros, quien graba en 1.976 su primera composición El Son de Ahora y en 1.978, prensa su primer álbum, La Salsa de Willie, Cacharrito,  en 1.979 graba en 1.980, Salsa para todo el mundo, en 1982, Si te deja el tren, al cual sigue, Si me la tocas, en 1.984,Salsa con Elegancia en 1.994.

Otro bastión de la salsa sucreña y colombiana en el exterior es el músico oriundo de San Antonio de Palmito y sobrino de Rafael Benítez, el célebre baterista, Hermides Benítez Jr, quien fundó en Miami la Sonora Ceiba, de quien fue director y cantante y quien actualmente reside en Los Ángeles (USA). (8)

Es necesario destacar igualmente la brillante labor que desarrolla en la capital sucreña el flautista y saxofonista guarandero Julito Rodríguez, quien dirige en Sincelejo la Charanga Kostamar, quien ha venido acompañando en sus últimas presentaciones al flautista colombo – cubano, Alfredo de la Fe.


Notas Bibliográficas:


(1) La Influencia de la Música Cubana en el Caribe Colombiano. Adolfo González Henríquez. Revista Huellas. No 25. abril de 1.989. Universidad del Norte. Barranquilla.

(2) Folklore Colombiano. Emirto de Lima. Editorial la Iguana Ciega.Barranquilla.1942.

(3) Estudios sobre música popular en el Caribe Colombiano. Adolfo González Henríquez. Investigación En La Universidad Nacional. Una Mirada Desde Las Sedes. En: Colombia ISBN: 958-8051-62-2 Ed: Universidad Nacional De Colombia Dinain. 2000.

(4) De los sonidos del patio a la música mundo: semiosis nómadas en el Caribe. Jorge Nieves Oviedo. Observatorio del Caribe Colombiano. Convenio Andrés Bello - Cartagena de Indias. Bogotá. 2008.

(5) Cabildo y Merced de Tierra. Régimen para poblar el partido de Tolú, Sabanas y Sinú. Manuel Huertas Vergara. Graficas Lealtad Ltda. Sincelejo. 1.992.

(6) Música y Sociedad en Colombia. Traslaciones, Legitimaciones e Identificaciones. Mauricio Pardo Rojas. Editorial Universidad del Rosario, Bogotà.D.C.2.009.

(6) Apuntes para una perspectiva histórica sobre la salsa en Colombia. Roberto Carlos Lujan. Solar Latín Club. Santiago de Cali. 2009.


 Nacimiento y difusión de la Salsa en el Caribe colombiano www.docenteinem.org
Por: Jorge Luis Mesa Núñez


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